La cuenta atrás para el Gran Premio de MotoGP ya ha arrancado y así se nota en Alcañiz, ciudad que este año recupera uno de sus grandes alicientes —la fiesta en la plaza de España— y que afronta la cita con ilusión y altas expectativas. El ambiente motero empieza a notarse poco a poco en las calles, y con su llegada también se intensifican los retos que la capital bajoaragonesa se plantea para seguir acogiendo el evento más allá de 2027.
La gran cita del motor regresa este año a su franja de celebración habitual, finales de agosto y principios de septiembre, después de un último premio que se trasladó a junio. Se trata de un cambio que fue celebrado especialmente por el sector turístico, pero que, sin embargo, no cumplió con las expectativas de venta de entradas. Por el momento, las sensaciones en ese sentido son buenas para la edición actual, aunque queda por ver en qué cifras concretas se traducen finalmente.
Desde el Ayuntamiento también se muestran optimistas. Además de la plaza de España, se tiene previsto el amplio despliegue habitual de programación musical, food trucks, merchandising y gran dispositivo de movilidad. No obstante, insisten e invitan a los vecinos a "hacer suyo el Gran Premio", no limitándose solo a la fiesta nocturna y apostando también por visitar el circuito.
Y es que este último requerimiento es el mantra colectivo que el territorio debería asumir para los próximos años. Porque aunque la ciudad y el circuito se preparen a lo grande para volver a acoger el Gran Premio en 2027, a partir de entonces se abrirá una etapa de incógnitas ante la que urgen cambios y mejoras ya reivindicadas. La principal, la A-68. Solo con ella, y la conectividad que ofrecería, Alcañiz podría ser todavía más fuerte para seguir siendo sede de uno de los fines de semana más importantes en el territorio a nivel económico y social.


La N230 durante años reivindicó la construcción de la A14. El Ministerio atendió la petición unánime de los alcaldes de las dos provincias por las que discurre esta carretera para poder acelerar las obras de la CARRETERA 2+1 ya que se minimizaría el impacto medioambiental y es más económica.
Creo que por mucho mantra que repitamos, si no hay dinero ni voluntad, no habrá A68