La gestión de los servicios públicos en la comarca de Cuencas Mineras atraviesa un momento preocupante, marcado por la falta de planificación y la progresiva dejadez institucional. En los últimos años, los municipios han visto cómo se reducían prestaciones esenciales, pero la situación se ha agravado especialmente con la inactividad de la maquinaria comarcal, que lleva aproximadamente un año sin poder ser utilizada por los ayuntamientos.

Este problema resulta aún más llamativo si se tiene en cuenta que, durante la presente legislatura, se aprobó una nueva ordenanza destinada a regular el uso de dicha maquinaria. Sin embargo, la normativa parece haber quedado en papel mojado ya que, en la práctica, los consistorios no pueden acceder a unos recursos que, en teoría, están a su disposición. La falta de mantenimiento y puesta a punto de algunos equipos, junto con la ausencia de personal cualificado, ha contribuido decisivamente a esta situación de bloqueo.

Uno de los factores clave ha sido la jubilación de un conductor especializado, que además contaba con experiencia en el manejo de la máquina de detección de fugas. Su marcha no ha sido compensada adecuadamente porque, aunque se aprobó la contratación de un sustituto a propuesta del Grupo Socialista comarcal, esta medida solo se materializó de forma temporal para cubrir un periodo vacacional. En consecuencia, la plantilla actual resulta claramente insuficiente para atender las necesidades de los municipios.

Las consecuencias de esta falta de recursos son evidentes. Cuando se requieren trabajos específicos, como labores de desatasco o el uso de una cesta elevadora, los ayuntamientos se ven obligados a recurrir a empresas privadas, lo que implica un gasto adicional que podría evitarse si la maquinaria comarcal estuviera operativa. Mientras tanto, estos equipos permanecen parados, desaprovechando una inversión pública que debería estar al servicio de la ciudadanía.

A esta situación se suma la sobrecarga del único conductor disponible, que dedica gran parte de su jornada al servicio del punto móvil de recogida. Este sistema, fundamental para facilitar a los vecinos la retirada de enseres y evitar la acumulación de residuos en el entorno natural, exige su presencia constante en diferentes municipios, lo que le impide simultanear otras tareas.

En definitiva, la combinación de falta de personal, mantenimiento insuficiente y escasa gestión ha generado un escenario que perjudica directamente a los municipios de la comarca, poniendo de manifiesto la necesidad urgente de tomar medidas eficaces que garanticen el correcto funcionamiento de los servicios públicos.

Laura Royo. PSOE / Cuencas Mineras