Hemos comenzado un mes de mayo muy esperado. Comenzamos con el primer fin de semana en el que celebramos el día del trabajador y el día de la madre. Por si alguien no se había enterado el día 4 votan los madrileños para dirimir quien va a llevar los hilos en dicha comunidad autónoma. Creo que ha ocupado más portadas y ha abierto más telediarios que propia campaña nacional. Espero por nuestra salud mediática que se decida pronto y no se alargue la agonía de formar gobierno tal y como está sucediendo en Cataluña.

El día 9 tenemos el «tan esperado» fin del estado de alarma y lo entrecomillo lo de tan esperado porque espero que el fin de este término lingüístico no nos haga pensar que ya ha pasado todo y que podemos volver a nuestra vida pre-covid. Ni el día 8 estamos tan mal ni el día 10 estaremos todos fuera de peligro. Durante este último largo año si algo hemos aprendido algo es que cualquier relajación que tengamos ante este nuevo enemigo nos ha hecho dar más de un paso atrás en la vuelta a la normalidad de nuestras vidas. Lo que queda claramente definido que una vacunación generalizada va a ser el único camino que nos lleve de nuevo a poder disfrutar de nuestro día a día sin restricciones, por ello y hasta que eso ocurra, no debemos relajarnos y pensar que el día 10 podemos volver a nuestra vida anterior, hemos de ir progresando paso a paso, teniendo una visión más a largo plazo que nos devuelva nuestra normalidad tan esperada.

Este mes también nos hace llegar al punto medio de una legislatura en nuestro consistorio alcañizano. Durante estos últimos dos años un nuevo equipo de gobierno formado por el partido socialista, ciudadanos e izquierda unida han marcado el rumbo en nuestra ciudad. Desde nuestra posición hemos ido fiscalizando las actuaciones realizadas denunciando todas aquellas actuaciones en las que no estábamos de acuerdo y no eran beneficiosas para la sociedad alcañizana y a la vez hemos propuesto y apoyado cualquier iniciativa que mejoraba o aliviaba a los alcañizanos. Pero lo cierto es que todos seguimos expectantes ante las necesidades principales en nuestra ciudad. El esqueleto del nuevo hospital sigue esperando la llegada de trabajadores. El complejo tecnológico de Technopark sigue esperando la llegada de empresas especializadas que nos nutran de un importante número de empleos. Los deportistas alcañizanos tienen que rifarse las pistas deportivas para poder competir y eso que con la pandemia muchas competiciones se han visto suspendidas. La pérdida de empleo sigue siendo un mal endémico en nuestra ciudad viendo como empresas llegan a otras zonas aragonesas más apoyadas desde el gobierno autonómico.

Pero estos problemas no se van a acabar en este mes de mayo así que seguiremos insistiendo en que todos debemos remar hacia la orilla más beneficiosa para los intereses de los alcañizanos.

Eduardo Orrios – PAR Alcañiz