El VI Estudio sobre la Evolución de la Percepción de la España Rural 2025-2026 elaborado por Next Educación arroja diferentes conclusiones sobre el medio rural que urge mirar de cerca. Afortunadamente, hay ámbitos en los que se notan mejoras contundentes, con un cambio de tendencia positivo en la evolución de la población. Pero aun así, todavía coexisten diferentes carencias arrastradas desde hace años y ante las que se demanda un gran acuerdo político que de verdad tenga en cuenta la vida de la España rural.

El informe señala cómo el 40% de los municipios de menos de 5.000 habitantes ha experimentando un crecimiento demográfico, una evolución que es positiva, pero para la que hay que seguir trabajando. Y en ese sentido, la falta de oportunidades laborales y el acceso a la vivienda se sitúan como los principales factores que podrían afectar a esa fijación de población.

En muchos casos de nuestro territorio, los Ayuntamientos ya están trabajando para rehabilitar viviendas antiguas y deshabitadas. También en la construcción de nuevos inmuebles, porque hasta en el pueblo más pequeño hay necesidad. No obstante, la burocracia y en muchas ocasiones la falta de coordinación entre administraciones, está alargando más de la cuenta este proceso. Mientras tanto, la crisis habitacional que ya es grave a nivel nacional, continúa empeorando.

Es cierto que todavía se está a tiempo de encontrar soluciones. Construir, e incluso ofrecer alquileres asequibles para que los jóvenes puedan y se animen a quedarse es el principio de todo. Pero urge agilidad. Solo así también se podría avanzar en ofrecer nuevas oportunidades laborales, fomentando aun más el teletrabajo o explorando nuevos terrenos.

En ese sentido, la puesta en marcha de un Pacto de Estado por la Repoblación que permita abordar de manera estructural todos estos problemas del territorio -y que se propone en el informe- podría ser de gran utilidad.

No obstante, también hay que trabajar por un cambio de perspectiva que debe empezar por los propios vecinos. Hay quien aun sigue creyendo que las oportunidades solo se encuentran fuera, cerca de las grandes capitales. El reconocimiento del territorio debe empezar por nosotros mismos. Solo así se podrá hacer frente a las desigualdades históricas entre el ámbito urbano y el rural.

Editorial.