La semana pasada celebramos en Ariño la reunión del Patronato del Parque Cultural del Río Martín. Una vez más, hicimos balance de las actuaciones llevadas a cabo en 2018 y revisamos la completa memoria de gestión que como todos los años preparó nuestro gerente José Royo. Este año cabe destacar entre otros, los trabajos en el poblado ibérico del Cabezo de San Pedro en Oliete, la rehabilitación de una Nevera en Alcaine, la redacción del plan director del Castillo de Montalbán, las obras de climatización en el salón de actos de la sede del Parque Cultural en Ariño o las labores de mantenimiento de senderos, vallados de los abrigos de arte rupestre, etc. que siempre realizamos en cada uno de los municipios que integramos el parque.

También aprobamos el borrador presupuestario y el plan de actuaciones para 2019. Un plan ambicioso donde hemos previsto continuar con la excavación arqueológica en el poblado ibérico de Oliete, llevar a cabo la 1ª fase del PR-TE 114 en Alacón, actualizar los centros de interpretación de Albalate y Alcaine o la musealización de un tronco fósil en Ariño.

Cabe destacar el apoyo que durante toda la legislatura hemos recibido por parte de la Dirección General de Cultura y Patrimonio, cuyo director Ignacio Escuín ha dado un nuevo impulso a los parques culturales aragoneses.

Sinceramente pienso que la línea de trabajo que desde hace años llevamos en nuestro parque cultural, es el camino a seguir para desarrollar nuestro territorio. Las ideas políticas de los alcaldes y el número de habitantes de cada uno de los pueblos que integramos el parque, quedan en segundo plano cuando se trata de trabajar todos juntos por el bien común.

Recuperar, mantener y poner en valor nuestro patrimonio, son las tareas fundamentales de los parques culturales. Si a ello le sumamos el aprovechamiento de los recursos minerales, forestales, agrícolas… del entorno y si somos capaces de trabajar todos juntos, puede ser una de las líneas a seguir para la creación de puestos de trabajo en nuestras comarcas.