Por esta tierra nuestra han pasado muchas cosas, pasaron muchos a construir un tren que iba a unir nuestra capital provincial con Alcañiz, pasó el hierro de Ojos Negros para Castellón, pasó Endesa para convertir a unos pocos en millonarios, han pasado reyes, caudillos y subvenciones, pero nada se ha quedado.

También pasaba hasta hace nada, una línea de autobús, una línea necesaria y simbólica como pocas, la que unía Alcorisa con Zaragoza los fines de semana o lo que es lo mismo, la que unía multitud de pueblos de nuestro territorio con la capital y viceversa, en hora y día clave.

Sin duda la línea que al menos desde Andorra estoy seguro más se ha usado. Con esas filas de estudiantes con maletones, aún salía el aroma de los tápers que habían preparado las familias para que los chavales pasaran la semana un poquito mejor alimentados, viajaban pensando en todas las cosas que tendrían que hacer en la semana mientras dormitaban resacas y se daban algún cabezazo contra el cristal antes de llegar a Zaragoza.

Y como los de Andorra, los de Alcorisa o los de Albalate, también los que aún venían de más lejos de Estercuel u Oliete, aprovechándose de una de las pocas líneas que ejercían con eficacia eso que denominamos vertebración del territorio.

Pero ahora resulta que no, que esa línea se encuentra suspendida. Óiganme, no entiendo mucho de lo rentable que era, pero sí he cogido ese bus muchas veces, me ha tocado salir de La Romareda a toda pastilla para no perderlo, me ha tocado como a muchos rezar porque al acabar «los pilares» tuviésemos hueco para poder volver y pocas o ninguna vez lo he visto vacío. Pero más allá de eso me enerva el pensar que estén convirtiendo el vivir en Teruel en un verdadero ejercicio de romanticismo. Sin transporte, sin buenas conexiones, sin muchos servicios básicos, sin alternativas laborales, sin muchas otras cosas, empieza a ser una verdadera anomalía que todavía vivamos en este territorio.

Hemos soportado todo lo soportable, por ser pocos y olvidados, nos han dado por todos y desde todos los lados, pero hay cosas que a uno le llegan y no quiero exagerar, pero que hayan aprovechado la situación para quitar esa línea, sólo tiene un nombre, vergüenza.

Oigo hablar al consejero Soro de la viabilidad de empresas, claro si aquí nadie quiere que desaparezca ninguna empresa, pero para eso subvencionáis líneas, para compensar que paguemos impuestos como todos, pero carezcamos de servicios como ninguno. Es más una sugerencia, si es por viabilidad, mejor cerremos Teruel, porque tal y como está configurado el país, Teruel es y será poco viable. O mejor aún, otra sugerencia ¿y qué tal si de verdad empezamos a meter mano a todas las prebendas, sueldos, privilegios de la clase política y sus estructuras, de la monarquía corrupta,etc y empezamos a gastar el dinero en algo que de verdad sea útil al pueblo? No, es verdad que eso sí os pone de acuerdo, el poderoso caballero Don dinero, amigo por igual de todos los que están ahí metidos, hasta que se demuestre lo contrario.

Víctor Puch