El inicio de las actividades de la conmemoración de la Concordia de Alcañiz este fin de semana y su prolongación durante diez días se acoge con optimismo, especialmente porque combina conferencias de alto contenido histórico, con jornadas abiertas a la divulgación centradas en cómo se vivía en el medievo y cuál era la realidad de Alcañiz, quiénes protagonizaban su día a día, y cuál fue la trascendencia de la Concordia del 15 de febrero de 1412, donde se marcaría el camino para elegir al sucesor de Martín I de Aragón y que desembocaría en el Compromiso de Caspe.

Cabe destacar la labor de organización de las asociaciones Histórica Vestimentum y los Calatravos de Alcañiz, que este año han llevado al Castillo de Alcañiz también las jornadas teatralizadas del pasado fin de semana. Sin embargo, se debe llamar la atención sobre la escasa afluencia a esta cita y urge preguntarse porqué los alcañizanos no se sienten concernidos por ella. De forma paralela, la celebración de las Bodas de Isabel de Teruel es un éxito que no cesa de crecer, impulsado por la implicación de la ciudad entera, y agitado durante todo el año a nivel turístico. En Caspe, la fiesta del Compromiso es también un ejemplo cuyo crecimiento es excepcional como Fiesta de Interés Turístico de Aragón y su pujanza para ser fiesta de interés nacional.

En este contexto, y de cara a los actos programados y de alto interés durante esta misma semana, urge que el ayuntamiento de Alcañiz busque la forma de llegar a toda la población, planteando iniciativas populares de las que todas las asociaciones quieran ser partícipes. En este sentido, se avanza de forma positiva con una de las novedades de esta edición, llevando a los colegios conferencias didácticas.

Asimismo, se podría plantear una mesa de trabajo que ilusionara e implicara a más personas, engalanando la ciudad y trabajando con tiempo para, en primer lugar, ser conscientes de nuestra historia y valorarla como algo excepcional; y después quererla divulgar; uniendo rigor histórico, fiesta y participación social. Se necesita asimismo mayor promoción no solo regional, sino local.

Aunque la celebración de la Concordia de Alcañiz es una recreación reciente, han transcurrido ya suficientes años como para que se consolide a nivel social y cobre forma. Contar con la colaboración estrecha de pueblos vecinos como Caspe sería además fundamental para ilusionar, atraer ideas y trabajar de forma conjunta. Ambas poblaciones suman más de 26.000 habitantes. Su capacidad para construir eventos comunes, coordinado de características históricas singulares, únicas y que atraigan a visitantes sigue sin desarrollarse en toda su potencialidad. Conviene una reflexión y comenzar a actuar al respecto.

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