La ampliación de la residencia Los Jardines de Andorra no puede seguir siendo una promesa con visita institucional y sin calendario. Las obras concluyeron en agosto de 2023, la segunda fase suma 19 habitaciones y permitirá pasar de 31 plazas activas a 50, con plazas de enfermería y servicio diurno. Mientras tanto, más de un centenar de personas esperan una plaza en un municipio que sabe bien qué significa envejecer lejos de los grandes centros de decisión.
Que el vicepresidente Alejandro Nolasco afirme ahora que desbloqueará el expediente es una noticia positiva, pero insuficiente. En política social, «lo antes posible» no es un plazo, sino una fórmula para ganar tiempo. El Ayuntamiento asegura que espera desde marzo la resolución definitiva del IASS, después de inspecciones, reformas exigidas y licitaciones fallidas. Si la instalación está prácticamente preparada, la administración autonómica debe explicar qué falta, quién debe hacerlo y cuándo se abrirán las puertas. No basta con visitar habitaciones vacías; hay que llenarlas de vida y de personal suficiente.
El caso de Andorra retrata una enfermedad frecuente en el medio rural, derivada de inversiones públicas terminadas que quedan atrapadas en trámites, cambios de criterio o silencios administrativos. Cada mes perdido no es solo una demora en un expediente; es una familia que reorganiza cuidados, una persona mayor que permanece en lista de espera y un edificio público que no cumple su función.
La comarca necesita plazas residenciales, pero también necesita confianza. Y la confianza se gana con fechas, responsabilidades y transparencia. El compromiso será creíble cuando llegue por escrito, con autorización provisional si procede, planificación de plantilla y presupuesto para mantener también la parte antigua, reclamada por los residentes. Nuestros mayores piden dignidad, cuidados y certezas. Andorra no puede esperar otro verano. La prioridad debe medirse en puertas abiertas, no en fotografías. Urgen fechas concretas y agilidad. Tres años de espera son demasiados.
Editorial.

