Sé que se habla mucho sobre este tema, pero creo que es de vital importancia recordarlo de vez en cuando. Es una pregunta que todos nos hacemos cuando queremos empezar a invertir. La gran pregunta en cuestión sería ¿en que se basa una buena inversión? Para responderla correctamente, se han escrito muchos libros y darle respuesta en un artículo es muy ambicioso, pero además de indicar las tres perspectivas desde las cuales partiría una buena inversión, vamos hacer referencia a un aspecto que es necesario, y que está oculto en esta y en otras preguntas.
Se dice que una buena inversión debe de partir de una buena gestión monetaria, y de un planteamiento previo a la ejecución tanto de los escenarios posibles como de nuestra respuesta psicológica a esos escenarios. Es verdad que nos dejamos partes muy importantes, como la ponderación, activos elegidos, el sistema usado para la inversión, etc, pero aunque no lo parezca, todos esos aspectos que parecen estar olvidados se encuentran dentro de esas tres premisas.
Y así en un instante parece respondida la pregunta, falta profundizar mucho en estos aspectos, pero de primeras la pregunta parece que tiene solución. Pues yo creo que esta pregunta es trampa, y que esconde algo más profundo que teorías, análisis, o perspectivas de mercado.

Y es que al igual que preguntas como «¿Qué sentido tiene la vida?», son preguntas trampa. Tanto a la una como a la otra, han sido muchos libros, religiones, formas de pensar, y otras maneras de conocimiento, las que han intentado dar respuesta, y en cierto modo creo que pueden haber sido capaces de responderlas, pero también creo que se olvidan de un aspecto que para mí es fundamental y ese aspecto no es otro que la motivación.

Se puede pretender adquirir todos los conocimientos necesarios para conseguir una muy buena inversión. Se pude tener el mejor activo a través del cual conseguir esa buena inversión, pero creo que sin una verdadera motivación diaria, y recalco diaria, en nuestras inversiones, nunca conseguiremos que nuestra buena inversión se mantenga constantemente siendo eso, una buena inversión.

Y con esto quiero decir que la verdadera buena inversión, parte de cada uno de nosotros, de nuestra motivación diaria en seguir aprendiendo y mejorando. De esto seguiremos hablando en próximos artículos.

Raúl Cirugeda Conejos – Caja Rural de Teruel