Los alcaldes de los pueblos pequeños siempre se ponen de acuerdo unos con otros, independientemente del color político que representan porque tienen el mismo objetivo: trabajar por su pueblo, proteger a sus gentes y buscar el bien común. También tienen el mismo denominador que no cobran sueldos (o son muy escasos) ni comisiones y por eso no tienen miedo a ser destronados.

Pero, ¿qué ocurre en las altas esferas políticas que no se ponen de acuerdo, van unos contra otros y al final los perjudicados siempre somos todos nosotros?, ¿qué tienen «esas sillas» de las cuales no se quieren despegar?, ¿son tan altas, cómodas y confortables que no pueden ver sus patas?.
Terminamos el 2020 con miedo, incertidumbre, preocupación respecto al futuro vinculado a las consecuencias económicas, sociales y laborales. Esperábamos ansiosos el 2021, el año de la recuperación y del emprendimiento de nuevos proyectos y así nos congratulábamos: ¡Feliz Año Nuevo!. El Gobierno también nos felicita pero a su manera, anunciando mayor presión fiscal tributaria, subidas desde 3 a 12€ en las cotizaciones sociales mensuales, agravando el trabajo con impuestos a los plásticos, a las matriculaciones, a las primas de seguros,… a los trabajadores y autónomos. Todo lo contrario que el resto de los países europeos que congelan los impuestos y dan ayudas directas.

Desde mi humilde posición, permitidme que me dirija a sus señorías que con gran fervor lamentan la situación del sector agrícola, ganadero, pesquero, turístico, empresarial, cultural, sanitario, etc… ¡Distinguidos Señores!: Habéis sido elegidos, entre muchos, por ser líderes, inteligentes, estrategas, comunicadores. ¡Enhorabuena!. Con tantos asesores (excesivos) que os rodean pensad: ¿no sería mucho más fácil que en vez de subir tanto los impuestos os bajarais un poco vuestro salario y redujeseis gastos innecesarios?. Los ciudadanos están ahogándose, quieren salir adelante, no sentados en una silla sino trabajando con esfuerzo e ilusión porque tienen unas familias y unos hijos que alimentar. Por favor, no les cortéis las alas y dejarles vivir.

Como dijo Charles Chaplin: «Estoy a favor de la gente. No puedo evitarlo». Apelo a vuestra sensatez y sensibilidad.

«Se puede engañar a parte del pueblo parte del tiempo pero no se puede engañar a todo el pueblo todo el tiempo» (Abraham Lincoln).

¡Feliz Año 2021!

Carmen Agud – PAR Fuentespalda