Se ha producido el relevo en los cargos directivos de dos instituciones claves en el desarrollo territorial, una de gestión política y otra privada, que deben liderar una compleja situación en la provincia de Teruel que se ve agravada de forma importante por la pandemia del covid-19. Perla Borao asume la gerencia de los sectores sanitarios de Alcañiz y Teruel; y Juan Ciércoles, la presidencia de los empresarios turolenses a través de CEOE (ya era presidente de Cepyme). En materia sanitaria, Perla Borao, de dilatada experiencia tanto en gestión médica (es licenciada en Medicina y ha ejercido hasta 2015) como política releva en el cargo José Igancio Escuín, con quien comparte matrimonio y que ha alargado su cargo hasta septiembre, pese a que estuvo a punto de jubilarse en primavera pero no lo hizo debido al presión de la pandemia y la petición de la secretaria provincial del PSOE, Mayte Pérez, quien le solicitó que mantuviese su labor hasta tener la situación controlada según él mismo confirmó. Con los hospitales de Teruel y Alcañiz sin construir, un compromiso clave de legislatura; una atención primaria mermada; falta de especialistas, pediatras y dificultades para arraigar a profesionales en el medio rural turolense, Borao se enfrenta a una tarea ardua en la que va a tener que salvar además los problemas de presión sanitaria ligados a la pandemia. Esta es sin duda la prioridad, pero los ciudanos no olvidan que el reloj corre y quedan menos de tres años de legislatura en los que se deben cumplir muchos compromisos importantes en materia sanitaria, desde los ligados a las infraestructuras hasta los vinculados a incentivos que permitan dotar al territorio de médicos suficientes tanto en los hospitales como en los centros de salud.

Por su parte, Juan Ciércoles,que ha estado liderando hasta ahora a las pymes de la provincia y también a los empresarios turísticos turolenses, asume la máxima responsabilidad de la patronal, CEOE Teruel, en un momento en el que la reivindicación y la coordinación directa tanto con empresas como con la administración pública debe ser total para hacer llegar ayudas (directas e indirectas) a las pequeñas empresas y los sectores más dañados por la pandemia. Además, Ciércoles es teniente de alcalde de Andorra (PAR), un cargo que le hace buen conocedor de la tremenda crisis que atraviesa la Villa Minera, corazón de la provincia turolense y cuyo progreso requiere enormes dosis de liderazgo, capacidad empresarial y política.

Les deseamos pericia a ambos en sus nuevas responsabilidades, todos la vamos a necesitar.

Editorial