La mayor nevada en décadas para muchos de los municipios de nuestro entorno situados en cotas bajas y poco acostumbrados a ver nieve en sus calles se ha resuelto sin apenas incidencias gracias a la previsión y el refuerzo de la coordinación. Probablemente, el antecedente de la borrasca Gloria de 2020 ha permitido que muchos de los problemas experimentados se hayan podido anticipar. Además, las características de la nevada han sido muy diferentes en zonas como el Matarraña o el Maestrazgo, con una nieve menos pesada y copiosa. Aún así, la nevada llegó en pleno fin de semana y los equipos de limpieza, coordinación y protección civil han trabajado sin descanso multiplicando esfuerzos. La labor de las diputaciones provinciales, especialmente la de Teruel, para coordinar la acción en toda la provincia ha sido excepcional. La labor de la UME con su base de operaciones en Castellote también ha permitido aliviar la situación en puntos de difícil acceso. Y el esfuerzo de previsión y cercanía de comarcas y ayuntamientos ha sido ejemplar esparciendo sal, limpiando con palas las calles gracias a sus brigadas, y colaborando con asociaciones de agricultores para los apoyos de limpieza gracias a sus tractores. Asimismo, la colaboración vecinal ha permitido que en municipios pequeños se haya podido transitar por algunas calles totalmente bloqueadas y salvar complejas situaciones como la falta de luz. Si apenas cortes prolongados ni fallos de internet, la rapidez de las compañías que operan en la zona también ha logrado resolver los problemas puntuales eficazmente. Una situación bien diferente a la de 2020 que deja daños en algunos campos pendientes aún de valorar, y mucha agua que bien viene para un año económico difícil. Solo cabe pedir que esta labor de cercanía se siga redoblando estos días en los que las placas de hielo seguirán complicando el día de día de muchos vecinos. De hecho el Hospital atendió ayer una treintena de urgencias por caídas. Los sanitarios, que nunca descansan tampoco, no deberían estar ocupados con da;os evitables en un momento de cuarta ola de pandemia. Cuídense.

Editorial