La realidad es obstinada. Y reiterativa. Vuelve una y otra vez a recordarnos que somos vulnerables y que nos falta previsión, solidaridad y la neurona de la colaboración. Olvidamos que la historia del hombre nace en el momento en que las necesidades y los peligros nos convencen de que unidos podemos sobrevivir. Los animales nacen ya con ese instinto básico en el pack de origen. En el humano no, se nos coló el egoísmo y la estupidez .

Aunque con tanto desastre vamos aprendiendo.

Cuando recibimos la visita de doña Gloria, algunos clamamos, «in deserto» por lo visto, que deberíamos prepararnos para futuros problemas globales y locales, virus, tormentas y demás desastres naturales, de la manera más racional y eficaz posible, usando los medios de una sociedad altamente tecnificada en lugar de arrastrar la singularidad anclada en la torpeza operativa, digna de tiempos más precarios.

Ahora con doña Filomena seguimos al mismo nivel de antaño: laboriosas y sacrificadas cuadrillas de operarios, escasez de medios, buena voluntad a quintales de instituciones y particulares: pueblos aislados por la nieve, teléfonos y móviles que no funcionan, apagones de energía eléctrica que nos devuelven al siglo XIX…ya sabemos que cuando la Naturaleza se desboca hay que agachar la cabeza, protegerse y esperar que pase. Pero no mareemos la perdiz. Concretemos ciertas medidas sugeridas hace un año:

-Gabinete de crisis por comarcas englobando instituciones como Ayuntamientos, Comarca, Diputación, Protección Civil, Sanitarios, Bomberos, Guardia Civil, empresas eléctricas, de agua y de telefonía desplegadas en la zona.…

-Un teléfono vía satélite con batería para cada Ayuntamiento, de manera que todos estén comunicados y comunicables. Los municipios forman la primera línea del frente.

-Protocolos de actuación usando los medios de cada uno de forma conjunta bajo un mando único. Racionalización de las actuaciones por criterios de efectividad y urgencia. Priorizando las comunicaciones.

Esta manera de actuar obedece a lo que se llama sinergia (en biología, «la acción conjunta de varios órganos en la realización de una función»), en sociología, el uso racional y conjunto de diversos organismos con un objetivo común, un uso transparente y no contradictorio. La sinergia no hubiera detenido a Filomena o a Gloria o a la Covid, pero habría minimizado sus consecuencias.

Alberto Díaz Rueda