El aumento de la siniestralidad en carretera por accidentes con animales en Aragón es del 44%, una cifra con la que nuestra región lidera el crecimiento a nivel nacional. La COMARCA analiza estos datos después de constatar desde hace meses el goteo constante de accidentes en carreteras nacionales, autonómicas y provinciales, especialmente con jabalís. Las cifras facilitadas por la DGT confirman un secreto a voces que se ceba con el medio rural y en el que intervienen varios factores. El primero es el cambio climático, que está forzando que los jabalís se reproduzcan más rápido y tengan al menos dos camadas al año, incluso más. Esta superpoblación es cada vez más incontrolable, y tan solo los cazadores le ponen coto. Sin embargo, la caza cuenta cada vez con menos relevo generacional y urge su redignificación como deporte esencial para nuestros pueblos, ejercido con respeto y de forma saludable por muchos cazadores tras los que siguen residiendo muchas de las soluciones que se aportan a nuestros montes. Teruel es la tercera provincia en la que más han aumentado los accidentes con animales, 886 según DGT en 2022 y probablemente más en 2023, cuyos datos no están todavía disponibles.

Cabe por tanto, pedir que se tomen medidas en primer lugar para proteger nuestras carreteras del paso de animales, señalizar las zonas de paso, que cada vez son más frecuentes, así como mejorar los seguros ante siniestros de este tipo. Por otra parte, urge un trabajo conjunto entre las sociedades de cazadores y el Gobierno de Aragón para poner en marcha iniciativas conjuntas que permitan mejorar la labor de los cazadores. La reunión mantenida la semana pasada entre la Federación Aragonesa de Caza y DGA puso sobre la mesa varias de estas cuestiones, cuyo desbloqueo conviene que se desarrolle cuanto antes. Entre ellas, la puesta en el mercado de la carne de caza, la rebaja del coste de los análisis de triquina, o las ayudas para el control de población de plagas de animales.

Editorial.