La fatídica fecha que cada 14 diciembre trae hasta el Bajo Aragón histórico y el medio rural aragonés el dolor por el triple asesinato perpetrado por Norbert Feher en 2017 suma su tercer año. Tres años sin respuestas ni asunción de responsabilidad alguna por parte de las autoridades políticas ni los mandos de la Guardia Civil al cargo del operativo. El exigente clamor social iniciado por la Plataforma Amigos de Iranzo en 2017 comenzó como una sensación de inseguridad, impotencia e indicios de que no se hizo lo que se debía entre el 5 de diciembre tras la doble tentativa de homicidio de Albalate y nueve días después cuando se produjeron los crímenes en Andorra. El tiempo, la presión social, la investigación periodística, el esfuerzo de las familias por dar con la verdad, la labor de UAGA y el empuje de los Amigos han logrado que tres años después varios hechos sean irrefutables. Se ha avalado con pruebas y documentos policiales. A la causa de los allegados a Iranzo se unieron pronto las familias de los Guardias Civiles con declaraciones muy críticas respecto a la labor de los mandos. Este 2020 ha sido un año clave en este proceso. La propuesta de concesión de medallas condecorativas a mandos de la Guardia Civil por el operativo, concretamente las correspondientes al entonces capitán de la Compañía de Alcañiz, Horacio Requena (Cruz de Plata); y la Cruz con distintivo blanco al teniente coronel jefe de la comandancia de Teruel, José Rafael Soler; y al capitán de la Policía Judicial de Teruel, Carlos Banda, cayeron como un jarro de agua fría y han sido recurridas por UAGA, el Ayuntamiento de Andorra y la Comarca de Andorra Sierra de Arcos, abriendo un proceso judicial más que simplemente quiere poner coto al intento de ocultación de la inacción demostrada. Un documento hecho público hace escasas semanas por la viuda de Víctor Caballero desmonta la versión oficial según la cual no se buscó a Feher con más ahínco porque creían que no estaba aquí. Como ella misma dijo en su primera entrevista publicada en La COMARCA, era la propia Guardia Civil la que debería haber informado de ese documento. Esa nota informativa constata el seguimiento del fugitivo entre Albalate y Andorra, con datos de la Policía Jusicial en los que se aportan detalles del recorrido y huellas de pisadas. El informe está fechado el 13 de diciembre de 2017. Este documento no fue aportado al sumario de la causa y cabe recordar que en sede judicial el propio capitán de Alcañiz aseguró que creían que Feher había huido. Esta nota, ante la que no ha habido reacción oficial, quizá habría permitido unificar las causas. En febrero Feher fue condenado a 21 años de cárcel por el doble intento de homicidio de Albalate. A raíz del juicio de enero La COMARCA dio a conocer que las pruebas de Albalate no se enviaron hasta 17 días después, una vez comentidos los asesinatos, ni se tomaron huellas. El caso de Andorra se juzgará por separado probablemente en primavera. La duda es si las familias tendrán pruebas suficientes y arrestos para abrir una vía de responsabilidad civil después que pueda constatar en sede judicial la grave inacción de 2017 y la posterior ocultación cometida.

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