El descontento por la línea de muy alta tensión (MAT) Escatrón-Els Aubals se ha trasladado, este lunes, en Caspe, en el marco de una sesión informativa con Red Eléctrica solicitada por el Ayuntamiento. Los vecinos han podido explicar sus quejas y preocupaciones a la promotora de la infraestructura, dejando claro que la zona más conflictiva es la de Miraflores.
Los afectados han pedido en múltiples ocasiones que la línea se desplace más al sur para evitar pasar por dicha área. Han señalado que, al ser un tramo en forma de punta, «parece diseñado expresamente, cuando podría trazarse una diagonal que lo esquivara», han coincidido algunos de los presentes en el salón de plenos. Asimismo, entre las cuestiones que se han preguntado también han destacado los precios de las indemnizaciones y los plazos de construcción.
Desde el público además han intervenido varios concejales de la oposición como Rafael Lumbreras (CHA), Cristian Poblador (Somos Caspe) y Abraham Martínez (PSOE), que han apoyado a los vecinos. Los tres partidos cuestionaron en el último pleno municipal la firma de un convenio entre la empresa y el Consistorio por valor de 276.000 euros, una cantidad que se prevé destinar a la fase 2 del proyecto de la nueva biblioteca-espacio cultural. «Si firmamos ese convenio, nos estamos vendiendo», aseveraron rotundamente, tras recordar que la corporación municipal ya había aprobado una moción contra la MAT con el apoyo de estos grupos, Vox y la abstención del PP, al igual que han hecho otros ayuntamientos y comarcas como la del Bajo Aragón-Caspe y Matarraña.
Sobre esta cuestión, desde Red Eléctrica han explicado que este tipo de convenios se firman con todos los ayuntamientos afectados por infraestructuras similares y que su objetivo es compensar el hecho de que la compañía está exenta de abonar el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), tal y como recoge la normativa vigente.
Los representantes de la empresa también han atendido todas las dudas de los particulares con gran templanza, pese a los momentos de tensión que se ha llegado a dar con varias quejas que se lanzaban al mismo tiempo. «No es la primera vez que se me obliga a arrancar mis melocotoneros y ya vale», se escuchaba en concreto a una vecina por encima de otras voces. La compañía, si bien ha ofrecido información sobre cada una de las cuestiones, no ha podido aportar soluciones inmediatas para un proyecto que ya está en fase de evaluación medioambiental. «Se pueden interponer alegaciones, pese a que el periodo para ello ya está vencido. Eso sí, es el Gobierno central quien las evalúa», ha explicado en diversas ocasiones el delegado de Red Eléctrica en Aragón y La Rioja, José Ignacio Lallana.
El delegado también ha defendido que la línea se ha revisado presencialmente y la técnica de la delegación, Elisa García, ha aportado varios datos: "Estamos en proceso de verificar la titularidad de las propiedades afectadas y hasta ahora hemos hablado con el 94 % de los vecinos. De ellos, solo el 20 % nos ha trasladado su oposición".
Junto a Ángel Carbonero, director del proyecto, los tres representantes de Red Eléctrica han incidido en que la decisión de crear la línea y los criterios que debe respetar corresponden al Ministerio para la Transición Ecológica. En concreto, esta MAT, que sustituirá a la línea que pasa actualmente junto al casco urbano de Caspe y que pasa por entornos protegidos como La Saladas de Chiprana, se recogió en la planificación nacional de electricidad 2021-2026, aunque la primera vez que se puso sobre la mesa fue en la de 2008-2015. «Era prácticamente el mismo proyecto, aunque debido a la crisis de entonces, el gobierno de turno decidió retirarlo de la siguiente planificación y no siguió adelante», ha aclarado el delegado.
La infraestructura está diseñada para seguir de forma paralela y, en la medida de lo posible, el recorrido de la línea que sustituirá y se desmantelará. Al mismo tiempo, presenta una desviación importante para evitar cruzar espacios naturales protegidos y esquivar también aquellas áreas en las que exista un proyecto incompatible tramitado con anterioridad, como un parque de aerogeneradores. Ante la falta de razones concretas sobre por qué pasa la línea por Miraflores, desde la delegación se han comprometido a consultar dichas razones y a trasladarlas a los vecinos.
En cuanto a los ratios de las indemnizaciones, todavía no están estipulados porque se cerrarán al precio correspondiente al momento en el que se construya la infraestructura. Se espera que la declaración de impacto medioambiental se resuelva sobre el 2027 y, tras ella, se tramitarán los proyectos de construcción, que implicarán más de un año de burocracia antes de poder comenzar las obras, una fase que durará cerca de tres años más.
Cabe recordar que la MAT atraviesa los municipios de Caspe, Maella y Chiprana, en el Bajo Aragón Caspe; Calaceite y Mazaléon, en el Matarraña; y otras 28 localidades de la Terra Alta, Ribera del Ebro, el Priorat y el Campo de Tarragona. El objetivo de la línea será evacuar a la industria petroquímica de Tarragona la energía renovable que se produzca en el interior de Aragón.







