Con el traslado de las urgencias el 2 de junio y el cierre de las extracciones de sangre hace una semana el nuevo Hospital funciona a pleno rendimiento tras un año de mudanza. ¿Cómo valoran esa transición entre el antiguo y el nuevo?
De forma positiva. Ha sido un proceso progresivo, porque es difícil trasladar un hospital en cuatro días. Hemos estado funcionando con los dos centros sanitarios a la vez y el 2 de junio iniciamos el traslado de los pacientes. Pensábamos que se prolongaría durante dos días y, sin embargo, en cinco horas estaba completado. Hubo una colaboración tremenda entre los profesionales, tanto los que se quedaron en el hospital antiguo como los que estaban aquí, y también con el servicio de ambulancias. Se hizo todo en tiempo récord.
¿Qué ha sido lo más complicado de estos 12 meses?
Hemos tenido suerte porque casi todos los equipos que se han instalado son nuevos. Del antiguo hospital se han tenido que trasladar muy pocas cosas, como material fungible, armarios o mesitas. El actual es un hospital del siglo XXI y puede haber deficiencias, pero es algo normal en un edificio de esta envergadura, con muchos servicios y muchas personas trabajando. Pedimos paciencia tanto a profesionales como a pacientes para que las cosas vayan saliendo.
Lo que viene ahora es rodaje y adaptarse a las instalaciones.
Efectivamente. Todo el equipo directivo y los profesionales del hospital han colaborado al cien por cien. Hemos estado trabajando por la tarde y por la noche para que esto funcionara. Desde que nos entregaron el hospital, hace dos años y medio, se han invertido 45 millones de euros en adecuar el vial, equipar el centro y ejecutar todos los accesos. Se ha hecho en tiempo récord porque era una infraestructura muy demandada desde hace mucho tiempo.
¿Qué mejoras aporta el hospital para los pacientes?
La mejora más importante es el espacio, tanto en las habitaciones como en las salas de espera o en las consultas. Cuando entras a este hospital no te sientes agobiado en ningún momento; entras con más confianza y eso supone una mejora grandísima. También queremos que los profesionales estén satisfechos y por eso estamos haciendo un gran esfuerzo para cubrir todas las plazas.
Esa falta de profesionales se ve reflejada, por ejemplo, en la UCI. No hay intensivistas y por tanto no se puede abrir. ¿Qué soluciones plantean?
La UCI está totalmente equipada, a la espera de que tengamos intensivistas para poder trabajar. Ahora estamos en un periodo muy malo porque es época vacacional y hasta septiembre no habrá llamamientos y convocatorias. Nunca ha habido UCI en Alcañiz y supone una mejora grandísima. También hay que tener en cuenta que ahora contamos con helipuerto de urgencias, que ya está funcionando.
¿Qué plazo estima para la apertura de la UCI?
Si tuviéramos intensivistas podríamos abrir mañana. Como mínimo se necesitan seis profesionales, porque hay que cubrir tres turnos y siempre tiene que haber un intensivista en la UCI.
Lo mismo sucede con la UVI 24 horas, por el momento, tampoco es una realidad.
En ese caso, el problema que tenemos es que hay pocos médicos para el turno de noche. Estoy convencido de que se va a arreglar poco a poco. Estas nuevas instalaciones incentivarán a los profesionales, sobre todo a los jóvenes, porque podrán empezar en un centro muy agradable.
¿Cómo vendería el hospital a alguien de fuera para que quisiera establecer aquí su proyecto?
Tenemos la desventaja de que somos una zona despoblada, con mucha menos población, pero eso no quiere decir que no tengamos los medios, el personal y las herramientas suficientes para poder realizar un trabajo incluso mejor que en otros grandes núcleos. ¿Qué puede asustar? Quizá la dispersión geográfica, que es muy grande, pero también tiene sus ventajas. Aquí se vive muy bien y no solo tenemos que saber venderlo nosotros, sino también los ayuntamientos, las asociaciones vecinales y los consejos de salud. Hay que sentirse orgullosos de que aquí exista un hospital de referencia.
Volviendo al tema de la falta de profesionales, recientemente, se han incorporado 18 especialistas y adjudicado 10 plazas médicas de difícil cobertura. ¿Son suficientes?
Nunca es suficiente y cuantos más haya, mejor. Hay que tener en cuenta que la población de este territorio está muy envejecida y la mayoría de ingresos son de personas mayores. Por eso queremos incentivar el área de geriatría, para poder atenderlas mejor.
¿Qué números de plantilla manejan?
Podemos alcanzar los 800 trabajadores cuando las plantillas estén completas. Ahora todavía no lo están, teniendo en cuenta la extensión que tiene el hospital.
¿Cuántas contrataciones se han hecho?
Al menos 100 contrataciones en todas las categorías, de las que 50 han sido de enfermería. No obstante, son pocas. Cuando el hospital esté al cien por cien veremos cuáles son las necesidades reales. Se van a hacer encuestas mensuales o cada dos meses para conocer cómo están funcionando los servicios.
Está previsto que el hospital ofrezca a los pacientes la posibilidad de operar con cirugía robótica. ¿Qué plazos manejan para que sea una realidad?
En septiembre vamos a mandar a nuestros especialistas a formarse fuera del país. Después contaremos con la ayuda de los cirujanos del Hospital Obispo Polanco de Teruel, que ya llevan un año trabajando con estas técnicas. Eso nos ayudará a poder implantarla también en Alcañiz.
¿Qué ventajas ofrece?
Permite operar en la mitad de tiempo y la recuperación del paciente también se reduce a la mitad. El robot tiene muchísimas ventajas en cuanto a movimientos y técnicas que un cirujano no puede realizar de la misma manera. Eso sí, detrás siempre tiene que haber un profesional que lo esté manejando. Se está avanzando mucho, igual que con la inteligencia artificial. Al final, son herramientas que facilitan el trabajo.
¿De qué forma aplican la inteligencia artificial? ¿Cómo les ayuda?
Primero hay que formar. La inteligencia artificial nos ayuda en cuestiones que quizá nosotros no vemos, pero, insisto, si no hay un profesional detrás, no sirve para nada.
El hospital antiguo está ya cerrado y con un vigilante de seguridad 24 horas. ¿Qué utilidad se le puede dar?
El hospital no es nuestro. Es de la Tesorería General de la Seguridad Social y estaba cedido para usos sanitarios. Ahora, una vez que lo hemos dejado, había que hacer algo con él y, por lo pronto, cerrarlo.
Algunos ciudadanos apostaban por convertirlo en un hospital de crónicos o una residencia.
Es muy fácil decir eso, pero para abrir una residencia habría que transformar el hospital de arriba abajo y prestar unos servicios y unas medidas de seguridad que antes no eran necesarias. Eso supone mucho dinero y tendrían que decidirlo las personas que tienen esas competencias, además de valorar si interesa iniciar obras en este edificio. También hay que tener en cuenta el tipo de población del territorio, cada vez más envejecida, y que se necesitan más residencias, a pesar de que se vaya a abrir una en Alcañiz. Ahora tienen que ser las autoridades pertinentes quienes decidan qué uso quieren darle al antiguo espacio.








Gente joven que viene por las condiciones de trabajo pero no porque quieran el hospital de Alcañiz y luego cuando salen mejores contratos nos dejan tirados a los servicios
Yo creo que es un error… la gente joven quiere aprender y buscan hospitales grandes… incentivar la contratación de personal con cierta experiencia ofreciendo como contraprestación, el entorno laboral, un hospital comarcal, precios más asequibles y las condiciones que ofrece una ciudad como Alcañiz, a nivel de distancias, servicios etc… puede ser un buen marketing para esos profesionales que buscan otro tipo de «vida»