El pleno del Ayuntamiento de Caspe ha aprobado este miércoles la moción presentada por el Partido Socialista para instar al equipo de gobierno a modificar la reforma de la calle Gumá con el objetivo de mantener el doble sentido de circulación. La iniciativa ha prosperado con ocho votos a favor de PSOE, Chunta Aragonesista y Vox, seis en contra del Partido Popular y tres abstenciones de Somos Caspe. Aun así, el resultado no obliga al ejecutivo municipal a ejecutar el acuerdo por su carácter político y no vinculante.
El debate ha llegado apenas un día después de la reunión entre el Ayuntamiento y los comerciantes afectados, que terminó sin acuerdo y con el equipo de gobierno ratificando que la calle mantendrá un único sentido de circulación. El grupo socialista ha trasladado al pleno las reivindicaciones del colectivo, que considera que el proyecto puede perjudicar a la actividad comercial del centro y reclama una modificación que permita compatibilizar las amplias aceras con la circulación en ambos sentidos.
El PSOE defiende que aún es posible corregir el proyecto
El portavoz socialista Abraham Martínez ha sostenido que el problema no es únicamente el diseño de la calle, sino la falta de diálogo con vecinos y comerciantes durante la elaboración del proyecto. "Creemos que no existe nada más importante en un político que escuchar a sus vecinos y ustedes, señores del equipo de gobierno, hace mucho tiempo que han dejado de escuchar a los vecinos», ha señalado, acusando al Partido Popular de no haber escuchado las peticiones de comerciantes y vecinos, recordando las cerca de 800 firmas registradas en apoyo de sus reivindicaciones.
Además, ha recordado que su grupo ya expresó su rechazo cuando se instalaron los maceteros en 2024 y ha asegurado que la propuesta aprobada permitiría mantener aceras de entre tres y cuatro metros sin renunciar al doble sentido de circulación.
El PSOE ha defendido que la modificación no requeriría rehacer completamente la actuación, sino adaptar la sección de la calle mediante una paralización puntual de las obras. Además, ha cuestionado que el Ayuntamiento no haya consultado con la Diputación Provincial de Zaragoza la viabilidad de esos cambios y ha denunciado que los grupos de la oposición no recibieron los informes técnico y jurídico en los que el gobierno basa su negativa.
Vox considera que el equipo de gobierno ha cometido un error
Vox ha anunciado desde el inicio su apoyo a la moción al considerar que el equipo de gobierno ha cometido un error al no implicar a los comerciantes antes de iniciar una actuación que afecta directamente a sus negocios. «Uno puede tener su proyecto muy bien ideado, pero si no lo pone en común con las personas a las que afecta sus vidas, luego hay consecuencias», ha explicado Germán Sanz.
Su portavoz ha recordado que el 95% de los establecimientos de la zona habrían mostrado su rechazo al sentido único y ha defendido que una rectificación todavía sería posible con un coste reducido. En su segunda intervención, además, ha rechazado las acusaciones del PP sobre posibles intereses personales y aseguró que únicamente defiende lo que le trasladan los vecinos y comerciantes: «Simplemente lo defiendo porque lo defienden mis vecinos, los que nos han puesto a todos aquí».
CHA cuestiona la oportunidad de la obra
Chunta Aragonesista ha reiterado que nunca consideró prioritaria la remodelación de la calle Gumá y ha defendido que los recursos públicos deberían haberse destinado a otras vías con mayores necesidades. Además, ha coincidido con el resto de grupos de la oposición en criticar la falta de información previa a los vecinos. «No puede ser que cuando van a iniciar las obras se enteren muchos vecinos; qué menos que tener una reunión con los vecinos, notificarles con el tiempo suficiente», ha asegurado Rafael Lumbreras.
CHA ha respaldado la moción al entender que el Ayuntamiento debería intentar encontrar una solución consensuada. Antes de la votación ha pedido al equipo de gobierno que reconsiderara su postura si la propuesta obtenía el respaldo del pleno.
Somos Caspe crítica el momento de la moción, pero respalda el fondo
Somos Caspe ha mostrado una posición intermedia durante el debate. Su portavoz ha recordado que el grupo ya presentó modificaciones al proyecto cuando tuvo acceso al mismo, proponiendo cambios en la distribución de árboles, aparcamientos y aceras, aunque manteniendo el sentido único.
La formación ha compartido que la calle Gumá no era la actuación más prioritaria y ha reconocido que el equipo de gobierno les trasladó que los comerciantes estaban conformes con la reforma, algo que, a la vista de las protestas posteriores, ha considerado que no se ajustaba a la realidad.
No obstante, ha reprochado al PSOE haber esperado al inicio de las obras para presentar la moción, argumentando que el proyecto llevaba meses disponible para todos los grupos municipales y que modificarlo ahora podría alargar aún más las molestias para vecinos y comerciantes. "Las mociones no son de obligado cumplimiento, no son resolutivas y, como bien sabe, al final simplemente se trata de una declaración política", ha recordado Christian Poblador. Pese a esas críticas, Somos Caspe se ha abstenido y ha solicitado que el gobierno facilitara a toda la corporación los informes técnicos utilizados para justificar la continuidad de las obras.
El PP mantiene que modificar la obra supondría perder la subvención
El equipo de gobierno ha rechazado la moción al considerar que llega cuando la obra ya está en ejecución y que cualquier cambio sustancial obligaría a tramitar un modificado del proyecto, paralizar los trabajos y asumir el riesgo de perder la subvención concedida para ejecutar la actuación antes de finales de septiembre.
El concejal de Hacienda, José Miguel Albiac, ha defendido que la reforma responde a criterios técnicos y urbanísticos orientados a crear un espacio más seguro para peatones, con aceras más amplias, mejor ordenación del tráfico y una configuración que, a su juicio, favorecerá al comercio local. También ha recordado que un plan director de movilidad ya contemplaba la circulación en un único sentido en esta vía.
El PP ha admitido, no obstante, que quizá la información a los comerciantes podría haberse producido antes, aunque ha insistido en que el diálogo se ha mantenido durante todo el proceso y que la mayoría de las reuniones han servido para explicar el proyecto. Tanto el concejal como la alcaldesa han defendido que, tras conocer con detalle la actuación, varios comerciantes modificaron su posición inicial y han asegurado que tres de los cinco negocios directamente afectados, presentes en la última reunión, manifestaron su apoyo a la reforma.
Con el respaldo del pleno, la oposición ha instado al gobierno municipal a reabrir el debate sobre la reforma de la calle Gumá. Sin embargo, el ejecutivo local ha reiterado que mantendrá el proyecto tal y como está diseñado, al entender que la modificación solicitada no es viable desde el punto de vista técnico y jurídico y pondría en riesgo la financiación de la obra.










Me parece fatal que un ayuntamiento trabaje de espaldas al sentir y a las necesidades de sus vecinos !
que se aguanten
Políticos arreglando problemas que no existen, creando problemas que no existían antes y dejando sin resolver otros problemas que sí existen.
¿Qué necesidad imperiosa había de modificar la calle Gumá? ¿Qué problema tan grave y qué clamor popular había?
Claro, un argumento es «modificar el proyecto supondría perder la subvención».
Hay que pillar subvenciones, claro.
Ya sabemos que en nuestras ciudades y pueblos hay calles estrechas, con subidas y con cuestas. Pero eso solo tiene una solución: demoler completamente la ciudad y hacerla nueva desde cero.
Caspe no es Nueva York y nos vamos a tener que conformar con callejones como la subida de San Agustín y el estrechamiento de la calle Santa Lucía. No tiene remedio esto.
La calle Gumá con sus zonas de aparcamiento azules y las salidas y entradas a través de sus callejones funcionaba perfectamente.
Pero claro, «se perdería la subvención».