Las localidades de Caspe y Maella serán dos de los más de 550 municipios por los que pasará la futura Red Troncal Española de Hidrógeno, que contará con 2.600 kilómetros y una inversión de 32,5 millones de euros. Enagás lidera este proyecto, que busca unir los puntos de producción de hidrógeno verde en el país con los lugares de consumo de esta fuente de energía renovable.
En la comarca caspolina, más de 20 kilómetros atravesarán el territorio con un ducto de menos de un metro de diámetro, que estará soterrado a un metro como mínimo y que requerirá de un paso de servidumbre de dos metros a cada lado. El objetivo es que el entorno quede lo menos afectado posible tras los trabajos, que incluyen la restitución y revegetación del terreno, tal y como explicaron el miércoles dos miembros del equipo de ingeniería de la empresa en una jornada participativa en el Ayuntamiento de Caspe.
El diseño de la red sigue de manera paralela el actual gasoducto de la compañía y ha elegido las grandes industrias del Cantábrico y el Levante como puntos de interés. Por ello, sus ejes están distribuidos de la siguiente manera: eje Vía de la Plata, entre Huelva y Llanera; eje Cornisa Cantábrica, entre Llanera y Haro; eje Valle del Ebro, entre Haro y Tivissa (Tarragona) y la planta de Barcelona; y eje Levante, entre Tivissa y Cartagena. Está incluido un eje transversal entre Almendralejo y Puertollano.
Proyecto de interés común europeo
La red ha conseguido la declaración de proyecto de interés común europeo, gracias también a una proyección internacional al estar asociada al corredor europeo H2med, el primero de hidrógeno en Europa y que se espera que esté operativo en 2032. En los mismos plazos está trabajando Enagás, que espera empezar a construir en 2030 y finalizar dos años después.
A día de hoy, el proyecto cuenta con un diseño inicial que todavía está por afinarse. Por ejemplo, en el tramo aragonés, que suma 191 kilómetros, hay propuestos dos recorridos posibles desde cerca de El Burgo de Ebro hasta antes de Castelnou. Tras haber conseguido el reconocimiento de interés común europeo, la empresa ha tenido que organizar un proceso de participación ciudadana con diversas jornadas, como la de Caspe, que concluirá con los actos en la Comunidad Valenciana, Cataluña y Murcia.
Después, se iniciarán los trámites para conseguir las declaraciones de impacto medioambiental y el proceso de exposición pública. Para la construcción, se solicitarán también fondos al Centro de Estudios Financieros de la Unión Europea. Para la inversión en esta red, Enagás ha consultado el interés del mercado en este tipo de energía renovable. Destaca el número de proyectos planteados en el país, unos 650 de más de 200 empresas, de los cuales 32 se ubicarían en Aragón.








Espero que acudieron mas personas que a las charlas en Samper, Jatiel, Escatrón…no veo mucho interés por parte de la población o cada vez nos importa menos lo que nos van a meter a la puerta de casa.
Una bomba bajo los pies. Y todos entusiasmados y agradecidos.
Y pagado con los eco impuestos que nos está clavando este gobierno mamerto y traidor a la clase trabajadora
¿Y a cambio? ¿Cuánto dinero tendremos por tener tanto hidrógeno pululando bajo nuestro suelo? ¿El mismo qué tenemos por tener el municipio más inundado de España (o sea, nada)?
El hidrógeno verde no será nunca viable por el coste de producción, solo sirve para que las empresas engañen a los organismos públicos para captar subvenciones que jamás devolverán, en definitiva es un robo a la ciudadanía