Ratas, acumulaciones de agua, y basura. Este es el «deplorable» estado en el que se encuentra la acequia del Camino San Antonio de Alcañiz, que desemboca en el río Guadalope, según denuncian vecinos de la zona. Se trata de una infraestructura que se sitúa justo debajo de sus viviendas.
«Esta situación comenzó a ser preocupante hace un mes, cuando la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) limpió el escorredor del Mangón (en el polígono La Laguna) y los desperdicios llegaron a toda esta zona», detallan los afectados.
Desde entonces, los residentes denuncian la acumulación de ramas y restos de la limpieza que impiden el cauce natural del agua. Esta obstrucción genera estancamientos y ha despertado el temor de que se produzcan filtraciones en los cimientos de las casas situadas justo encima.
Los vecinos han contactado con la CHE, el Ayuntamiento, el Seprona y los responsables de la comunidad de regantes de Alcañiz. Sin embargo, por el momento la única respuesta obtenida es que «deben esperar a septiembre, una vez finalice la temporada de riego, para que se pueda intervenir en el área».
Desde el área de Medio Ambiente del Consistorio señalan que las labores de mantenimiento corresponden a la Confederación Hidrográfica y que ellos no tienen competencias, por lo que no pueden actuar. «Nos hemos puesto en contacto con la CHE para que pueden limpiar la zona cuanto antes», ha asegurado Ramiro Domínguez, concejal de Medio Ambiente.
Mientras tanto, los afectados insisten en que se trata de un problema insalubre que impacta directamente en familias con niños, agravado por la presencia constante de basura, ratas y avispas.
No obstante, la principal inquietud sigue siendo el riesgo de daños estructurales por humedad en las viviendas. Ante la inacción institucional, los vecinos se preguntan cuánto tiempo más tendrán que esperar y critican que las administraciones se «pasen la pelota de unas a otras mientras los días van pasando».
Riesgo de incendio y acumulación de maleza
La preocupación se ve acentuada por la complicada temporada de incendios que atraviesa Aragón. Aseguran que son los propios residentes quienes deben encargarse de desbrozar la vegetación para evitar que invada sus jardines.
«Si esta zona se prendiese, nuestras casas están justo al lado y el fuego llegaría enseguida», advierten, motivo por el cual reclaman la limpieza urgente e inmediata del escorredor.
La CHE visitará la zona el martes
El próximo martes está previsto que la Confederación Hidrográfica del Ebro visite la zona para ver qué ocurre y qué pueden hacer, ya que las afecciones se ocasionaron cuando hicieron la mejora del escorredor del Mangón. Por parte del Ayuntamiento asistirán Ramiro Domínguez, concejal de Medio Ambiente y un técnico municipal.








Esto antes nunca pasaba. El mantenimiento será responsabilidad de quien no lo realiza.