El nuevo líder del Partido Socialista Obrero Español en Teruel, Rafa Guía, analiza los detalles de su llegada al liderazgo de la formación. Lo ha hecho con el 92% de los apoyos de los militantes y acompañado de otros rostros importantes del Bajo Aragón Histórico y las Cuencas Mineras como son María Ariño (Mas de las Matas) y Joaquín Noé (Ariño). Sus objetivos para 2027 pasan por recuperar el control de las Administraciones para aplicar las políticas socialistas.
¿Cómo afronta su nueva etapa tras ser ratificado como nuevo secretario general del PSOE de Teruel?
Es una etapa sobre todo de mucho trabajo. Venimos de unos resultados electorales en 2023 que no nos fueron muy favorables. Este cambio que hemos dado en la ejecutiva es para recuperar todo el terreno perdido, pero esto no nos lo regala nadie, es una labor de mucho trabajo. Vamos a redoblar capacidades, a contar con un equipo muy colaborativo para sacar el mejor resultado posible en las elecciones, revertir la situación y practicar nuestras políticas socialistas.
¿Por qué cree que los resultados no le fueron favorables al PSOE?
Es verdad que a nivel nacional, en las elecciones autonómicas y municipales, hubo un auge del PP, pero en las generales conseguimos recuperar bastante terreno en mes y medio. Lo que teníamos claro es que, cuando las cosas no funcionan lo bien que queremos, hay que darle una vuelta al proyecto, a las caras y a los equipos. La nueva ejecutiva está renovada, tiene muchas caras nuevas, es paritaria y sobre todo es municipalista. Casi todo son concejales y alcaldes, que somos los que estamos en contacto con los vecinos.
Mayte Pérez estuvo al frente durante dos legislaturas y no se cosecharon los mejores resultados. Lambán también perdió las elecciones, ¿qué se hizo mal?
Los gobiernos de Lambán fueron buenos en general, pero los ciclos electorales influyen. También tienen importancia las personas que representan y los electores castigan los mensajes poco coherentes, sobre todo si ven un atisbo de división en un partido progresista. La gente valora la unidad y ser generosos y nosotros lo hemos sido en esta ejecutiva porque había gente que no estaba con nosotros y ha terminado formando parte. La ola nacional no justifica el descalabro provincial, porque entonces no habríamos ganado en Andorra, en Mas de las Matas, en Samper, en Albalate… Eso es lo que tenemos que analizar y poner en valor. La política no es para estar toda la vida, a veces, hay que dar paso a otros que igual lo pueden hacer mejor.
La misma Mayte Pérez dijo unos días antes de que usted presentara la candidatura que daba un paso atrás para no dividir el partido. De no haber sido así, ¿tendría un puesto en la ejecutiva?
Eso es aventurar mucho. Lo que sí que puedo decir es que, si Mayte Pérez hubiera seguido adelante, yo también hubiera seguido adelante porque entiendo que cuando las cosas son susceptibles de mejora, hay que plantear una alternativa. Creo en la democracia y si los militantes hubieran decidido que Mayte tenía que seguir al frente, me hubiera tenido a su disposición.
Usted mismo es alcalde de Andorra, que sigue siendo uno de los municipios con más representación socialista en la provincia. ¿Tiene que ver con su elección como líder del partido?
Al fin y al cabo es el municipio más grande de la provincia de Teruel gobernado por el PSOE, somos el referente que ha quedado. También está Calamocha, que es un municipio importante, y el Bajo Aragón, donde no tuvimos tan malos resultados como en lo que es la zona alta de Teruel. Eso también se ha reflejado en el apoyo que hemos recibido como referentes. La cúpula de la nueva ejecutiva la conforma gente ligada al Bajo Aragón.
Forman parte de la Ejecutiva María Ariño (Mas de las Matas), Joaquín Noé (Ariño)... ¿Qué importancia tiene el Bajo Aragón Histórico en el PSOE de Teruel?
Esta nueva ejecutiva ha supuesto un cambio. Tradicionalmente, la dirección estaba copada por gente de Teruel ciudad, ellos eran los que tenían los secretarios generales, los secretarios de organización… Ahora hay un equilibrio con el territorio. Es la primera vez que hay un secretario general del PSOE de la provincia que es del Bajo Aragón, y más concretamente de la cuenca minera. María (Ariño) es una luchadora y tuvo muy buenos resultados en su municipio y Joaquín (Noé) es un adalid de Andorra-Sierra de Arcos. Fue alcalde 12 años y ahora es concejal, pero tiene el mismo entusiasmo que los demás para sacar esto adelante.
Es algo histórico, nunca había sucedido. ¿Cómo se afronta una nueva etapa?
Nosotros pensamos que todos los militantes son iguales, sean de un sitio u otro. Estuvimos hablando con todos los representantes. Hice un periplo por toda la geografía reuniéndome con los militantes de todas las comarcas y presentamos la propuesta que teníamos.
Se hizo muy en silencio...
Son actos internos del partido, nos dirigíamos solo a la militancia y tampoco le quisimos dar publicidad. Queríamos explicar el nuevo proyecto que teníamos para el partido y la nueva composición de la ejecutiva. En los procesos congresuales hasta prácticamente última hora no ultimas los detalles. Yo agradezco la colaboración que he tenido de toda la gente de la provincia para entender que ahora toca que el secretario general tenga a su lado a gente de su entera confianza. Se han invertido los papeles, no es ni mejor ni peor, pero sí que es un cambio real.
Es una versión más realista, en los últimos 20 años el PSOE no ha gobernado en Teruel capital.
Hay que buscar liderazgos y propuestas que hagan atractivo al Partido Socialista, por ejemplo, en la ciudad de Teruel. Tenemos dos años por delante, nos ponemos manos a la obra porque queremos revertir la situación, entendemos que donde gobernamos los socialistas, se gobierna para la mayoría de los ciudadanos y se mejora la vida de la clase mayoritaria.
En el caso de Andorra, también ha sido difícil, venía de una legislatura muy compleja...
Fue una legislatura muy dura para el Partido Socialista. Hubo muchas dimisiones en el grupo municipal. Los militantes no estábamos de acuerdo con cómo se estaba llevando el Ayuntamiento. Eso nos llevó a plantear una candidatura de primarias para cambiar las cosas. Yo entiendo que cuando las cosas no funcionan hay que dar un paso adelante, asumir responsabilidades y esperar que la gente te acepte. Yo gané las primarias y gracias a darle un vuelco total a la lista conseguimos que la gente confiara en nosotros. No teníamos nada que ver con lo anterior.
Usted es militante desde los 18 años, estuvo en las Juventudes Socialistas, viene de una casa con unos marcados valores de izquierdas, pero este es su primer cargo. ¿Se ve con fuerzas para liderar esta nueva etapa?
Claro que me veo con fuerza. Llevo 40 años de militante de base. Mientras ha habido otros candidatos, ha tocado colaborar y ya está. Se trata de dar el paso cuando realmente ves que las cosas son susceptibles de mejorar. Esto no quiere decir que anteriormente se haya hecho todo mal, pero siempre se puede hacer mejor. Si somos ambiciosos, siempre tenemos que ir a mejorar y darle un nuevo impulso al partido. Yo creo que lo vamos a conseguir.
Cuando se combina un cargo orgánico con uno público suele ocurrir que la gente critica la falta de coherencia respecto a con lo que uno se compromete y lo que uno hace...
Separo muy claramente lo que es el tema institucional del orgánico. Yo no soy presidente de la Diputación, ni presidente del Gobierno de Aragón, ni soy ministro, soy alcalde de Andorra y orgánicamente soy el Secretario General del PSOE. Siempre digo que lo que está mal, está mal, venga de donde venga. Ahora mismo, puedo decir que, en la Diputación General, el Partido Popular no está ayudando nada al municipio de Andorra. También hay que tener en cuenta al Gobierno de la Nación, que firmó un acuerdo y el Convenio de Transición Justa que no va como me gustaría a mí que fuera. La térmica se cerró en 2020 y no hemos recuperado todo el empleo que se perdió. El que sea Secretario General del PSOE no va a hacer que no reivindique lo que necesita el territorio de Andorra o cualquier territorio de Teruel. También nos da un plus el que yo tenga buena relación con la Secretaría General de Aragón (Pilar Alegría), que es ministra portavoz y siempre es útil para que en Madrid te hagan un poquito más de caso. El Gobierno de Aragón podría hacer muchas cosas, no podemos echar todos los balones al Gobierno central. Tenemos una autonomía y tenemos un presupuesto y se pueden hacer muchas cosas. DPT y DGA no tienen ninguna sensibilidad con las zonas de la transición justa.
Esa buena relación con Pilar Alegría podría servir para impulsar la Transición Justa pero también otras necesidades: la A-68, las ayudas al funcionamiento...
Es una relación normal, de lealtad. Yo fui a apoyarla cuando se presentó en La Zaida, pero antes ya teníamos buena relación. Todo el que conozcamos, que esté en el Gobierno de España, lógicamente nos puede servir. Pilar (Alegría) es ministra de Educación y de Cultura, otra cosa son los contactos que tenga. La A-68 es una infraestructura vital para nosotros, pero solo se empiezan a hacer cosas con los gobiernos socialistas, porque luego hay una parálisis importante cuando llegan los gobiernos del Partido Popular.
¿Cuántos militantes tiene ahora mismo el PSOE en Teruel?
En torno a 1.000.
¿A cuántos esperan llegar en estos dos años de trabajo?
Yo estoy motivando mucho a los militantes de todas las comarcas de Teruel. Tenemos a gente que conoce a los vecinos de sus pueblos, saben quién es más progresista, saben quién tiene más inquietudes. Les pedimos que hagan un esfuerzo para atraer a la gente al partido. No hace falta afiliarse, que vean cómo trabajamos, cómo nos reunimos, cómo debatimos, porque somos un partido abierto. A ser posible, queremos que militen porque no todo son cargos institucionales. Cualquier militante de base, cualquier concejal de pueblo, puede hacer una labor activa de escucha de los vecinos. Siendo cercano es como la gente pierde el miedo a militar. Hay que ser empático con la gente de a pie.
¿Por eso se ha intentado tener una ejecutiva más municipalista?
Hemos intentado incluir a alcaldes, concejales o presidentes de comarca, que son los que están día a día con vecinos, que escuchan sus problemas, que intentan resolverlos y, sobre todo, que están dando la cara por los gobiernos que representan.
¿Qué le han transmitido los militantes en su recorrido por la provincia?
Estos procesos de primarias sirven para revitalizar los partidos y las agrupaciones. Lo que me he encontrado es entusiasmo. Al militante le gusta sentirse arropado y escuchado. En cada sitio hay unas demandas completamente distintas. He dejado mi teléfono a disposición de todos los militantes para que me llamen cuando quieran y pregunten lo que quieran. El día del Congreso vi muy buen ambiente y ganas de recuperar lo que hemos perdido en estas últimas elecciones. Queremos aplicar las políticas de progreso que nos caracterizan, que no es otra que la defensa de los servicios públicos y de calidad.
¿Cuál fue la propuesta que se explicó a los militantes?
Lo primero es ponernos a disposición de la gente que nos representan para ser altavoz de los problemas que tienen. En Andorra- Sierra de Arcos estamos más preocupados por el desarrollo de los puestos de trabajo para compensar los cierres de los complejos mineros eléctricos. En el Matarraña estamos más preocupados por el despliegue de las renovables. Lo que nos transmiten lo tendremos que plasmar en la siguiente oferta electoral. Lo que sí que me he encontrado en todas partes es una queja de los servicios públicos desde que está el Gobierno de Jorge Azcón.
Fue una de las principales denuncias del fin de semana...
No se puede presumir de tener los presupuestos más altos y no dar servicios públicos. En Alcañiz denuncié que van a faltar ginecólogos y matronas y no se hace nada. También denuncié que se había prometido el médico en la UVI móvil los fines de semana y aún está sin poner. No tiene explicación que, teniendo más recursos que nunca, los sistemas públicos, tienen más carencias que hace unos años. No puedes presumir de una cosa y que luego no se traduzca en un mejor servicio y una mejor cobertura para todos.
Problemas como la falta de médicos especialistas ya ocurrían la legislatura anterior.
Si no tuviéramos cosas que resolver, esto sería un mundo maravilloso. Lo que hay que reconocer es que tenemos un problema, por ejemplo, con los médicos. Pues algo tendremos que hacer. El Partido Popular nos lo echaba en cara, pero iban a llegar ellos y lo iban a solucionar todo. Ahora resulta que en dos años han agravado los problemas con el presupuesto más alto de la historia. Han tenido tiempo para poner medidas estructurales, pero lo que vemos es que nos están echando en manos de las empresas privadas.
¿Qué tipo de socialismo presenta Rafa Guía?
Asumir un servicio y ponerte a disposición de la sociedad para mejorar la vida de los ciudadanos. Los planteamientos socialistas evolucionan a lo largo de la historia. No es el mismo socialismo que cuando fundó el partido Pablo Iglesias hace 146 años. La sociedad demanda otras cosas y lo que tiene que hacer el Partido Socialista es estar a lo que dice la sociedad y adaptarse a los nuevos periodos. Cuando uno se presenta a un cargo público es porque tiene una vocación de servicio para mejorar la vida de los demás a costa de la tuya propia. Eso la gente no lo valora, yo vivía mejor antes a nivel personal que ahora.
El Mundo ha estado publicando mensajes de Pedro Sánchez en los que se criticaba a los barones más díscolos, entre ellos Lambán. Él mismo respondió que el presidente perdía los papeles. ¿Qué opinión le merece el conflicto?
Ante todo está el respeto a las personas, pero hay que diferenciar el marco de una conversación privada del de una conversación pública. En democracia tenemos que asumir los resultados. Cuando uno no está de acuerdo con la dirección, puede presentar una alternativa, se vota y lo que digan los militantes será lo que salga. Pero si has perdido, tienes que asumirlo. No se puede estar todo el día criticando porque da una imagen de falta de coherencia. A Pedro Sánchez lo eligen los militantes. Cuando uno dice una cosa en Madrid y otra en Aragón y otra en Teruel, la gente se confunde y dice: ¿pero esto qué es?
¿Cuáles serían los socios preferentes de cara a 2027? Aquí en el Ayuntamiento de Andorra se alcanzó un acuerdo para gobernar con Izquierda Unida por primera vez en mucho tiempo.
Hicimos un esfuerzo muy grande por recomponer las relaciones con Izquierda Unida. Si no estás de acuerdo con lo anterior, no vas a insistir en ello. En Teruel, cuando haya elecciones, veremos. Yo creo que seremos mayoritarios, pero si hay que pactar, los electores dirán con quién.
Una cosa es con quién se puede y otra con quien preferiría.
El PAR ha sido un partido bisagra durante muchas legislaturas. Ahora han tenido un retroceso y ha aparecido Teruel Existe. Si tuviéramos fuerzas de progreso a la izquierda, pactaríamos con ellos, pero no es el caso de Teruel.
¿Cómo se ve de aquí a dos años?
Me gustaría que recuperáramos las instituciones para practicar las políticas más sociales, más demócratas, más progresistas en torno a la sanidad rural, a la escuela rural, a la educación en general, al transporte. Que la gente recuperara la ilusión en lo público y dando buenos servicios. Me gustaría que el Partido Socialista triunfara en todos los sitios que nos presentamos. Somos el partido de la mayoría de la gente y nos ocupamos de la mayoría de la gente. No pensamos en gobernar para unos pocos, sino siempre para la mayoría.







Muy bien expresado,ánimo y a trabajar por el bien de nuestra provincia.
Se le ve un hombre honesto
Vayamos por partes porque la entrevista no tiene desperdicio.
En Andorra ganó el PSOE después de una legislatura que se degradó en lo humano hasta límites que perfectamente conocen todos los implicados a nivel local, autonómico y nacional. Si ganó después de aquello es que no puede ganar nadie diferente. Andorra es del PSOE y siempre lo será.
«Los gobiernos de Lambán fueron buenos en general y la política no es para estar toda la vida». Se le nota resentido con ellos Sr. Guía pero la política tampoco debería ser un lugar para jubilarse. Hay bastante consenso en que Lambán fue un buen presidente para todos los aragoneses de uno y otro signo. Valoremos la gestión y los logros por encima del culto acrítico al amado líder que impera ahora en el PSOE y ya valoraremos los resultados de su primera legislatura en Andorra.
Supongo que los mantras relacionados con el «progreso» y lo «progresista» siguen funcionando pero cuando se descubra que detrás de eso no hay nada, no hay proyecto, no hay estrategia ni hay conocimiento, nos daremos cuenta de que todo sigue igual.
Seguiremos sin policía, sin inversiones y con los servicios degradándose, pagando nóminas y gasto corriente tal como el Sr. Guía se lamentabla en un pleno reciente. Seguiremos progresando sí, pero hacia el desastre.