La Portellada sufrió el robo de una furgoneta y un acto vandálico en un coche en la noche del martes al miércoles. Fue el miércoles por la tarde cuando un vecino se dio cuenta de que había desaparecido la furgoneta Citroën C15 blanca que tenía aparcada en la calle. Tras buscarla por toda la localidad, finalmente la encontró en un bancal delante del polideportivo, una zona apartada del centro del municipio aunque no muy lejana.
La furgoneta tenía forzado el tapón del depósito del combustible y dentro había un pico, una azada y aceite Stihl que no eran del propietario del vehículo. Además, habían robado toda la documentación de la furgoneta y la funda del volante.
No fue el único delito. El mismo miércoles por la mañana otro vecino se dio cuenta de que le habían roto la ventanilla de detrás del conductor de su coche, un Audi A3 blanco aparcado en la plaza principal, justo delante del Ayuntamiento. Todo el interior del vehículo, incluido el maletero, estaba revuelto.







