El hombre de 39 años que apareció muerto el domingo en una piscina de Alcañiz falleció por ahogamiento según confirma el informe forense. El único detenido por este suceso es el novio del fallecido, J.M.M.; de 29 años, quien pasará este miércoles a disposición judicial. La jueza del Juzgado número 2 de Alcañiz le tomará declaración y decidirá sobre su situación. Este martes la magistrada aún no había decretado el secreto de actuaciones en las diligencias ya que no había recibido los informes policiales y forenses.
El lunes por la tarde el joven fue trasladado al cuartel de la Guardia Civil para testificar ante los agentes de la Policía Judicial que investigan los hechos pero no quiso hablar de lo ocurrido un día antes en el chalet de sus padres, donde los agentes encontraron a su novio muerto en la piscina con signos de estrangulamiento y a él escondido en un armario.
El joven permanece desde el domingo por la noche custodiado en los calabozos de la Policía Local y ha sufrido problemas de ansiedad que provocaron que el lunes tuviera que ser trasladado al Hospital Comarcal.
La víctima llegó a alertar por teléfono
Cabe recordar que los hechos tuvieron lugar el domingo por la tarde-noche en el chalet familiar. La víctima llegó a llamar por teléfono para alertar de la situación antes del fatal desenlace. Un vecino también dio la voz de alarma al 062 sobre las 20.45 y hasta el lugar de los hechos acudieron dos patrullas de la Guardia Civil de Alcañiz y una de la Policía Local.
Los padres del detenido se encontraban en la casa, un chalet de la carretera Castelserás, en el momento que llegaron las fuerzas del orden. Según fuentes de la investigación, el padre tenía restos de sangre originados, supuestamente, por algún golpe de su hijo y la madre se había resguardado en el tejado de la vivienda. Cuando vio a los agentes el progenitor alertó de que su hijo se encontraba en el interior de la vivienda aunque no sabía dónde. El joven fue hallado dentro de un armario de su habitación.
La pareja mantenía una relación estable desde hace unos años y residían en Valencia, donde el alcañizano se había trasladado a vivir. El joven, que acarrea denuncias y antecedentes por violencia en el seno familiar, peleas y conducir sin carné y bajo los efectos del alcohol, se había formado como peluquero y maquillador. Por las fotografías que publicaba en su perfil de Instagram, el alcañizano había pasado el estado de alarma en Alcañiz. El mismo día de los hechos varias personas vieron a la pareja en las terrazas de la plaza España.







