Los campos del Bajo Aragón Histórico están ultimando una campaña de la oliva «relativamente buena» pero con grandes diferencias entre comarcas. Se prevé que el Matarraña sea la gran beneficiaria, mientras que, por ejemplo, en según que zonas del Bajo Aragón la cosecha está siendo «realmente escasa». No obstante, para productores, almazareros y agricultores del sector olivarero las cifras alcanzadas continúan siendo «buenas» aunque no se acerquen a las de campañas anteriores, especialmente después de una última cosecha en la que el territorio cifró en hasta un 90% la merma en producción de aceite de oliva. Todo ello, eso sí, sin dejar de mostrar especial preocupación frente a la falta de lluvia y el «calor extremo», dos efectos que están provocando que la campaña se esté acortando cada vez más.
El Consejo Regulador Denominación de Origen Aceite del Bajo Aragón, donde abarcan diferentes territorios, calcula que la campaña se quedará en un 60% de lo que sería una producción total en todo el Bajo Aragón Histórico. Además del Matarraña, destacan la buena cosecha que se está viviendo en parte del Bajo Aragón-Caspe, aunque sin olvidar que está también «se está complicando» en otras zonas «más flojas» en parte del Bajo Aragón. Y si bien es cierto que para explicar estas diferencias es recurrente hablar de la falta de lluvia, desde el Consejo también inciden en que no hay que olvidar los efectos que las altas temperaturas ejercen sobre los campos.
«El olivar es un cultivo que está el aire libre y en él influye la lluvia, pero también el calor. En el momento de la floración, que es vital, creo que las altas temperaturas afectaron incluso más que la falta de lluvia. En el mes de abril tuvimos unos termostatos exagerados y para nada comunes en esas fechas. Lógicamente en todo este proceso también influye la sequía, porque el árbol está más débil al no tener recursos. Pero el problema fue que en según que zonas cuajó y en otras no, y donde no lo hizo, fue por ese calor extremo. De ahí esa diferencia entre unos campos y otros», explica Alfredo Caldú, presidente del Consejo Regulador D.O.
El presidente alerta de los cada vez más prolongados veranos y sus consecuencias no solo para la oliva, sino también para el resto de cultivos. «Llegamos al mes de noviembre con calor, y eso seca la poca agua que podemos tener. Nos condiciona muchísimo en todos los niveles», añade.
En el caso de la zona del Matarraña la cosecha que se va a obtener es «excepcional, con una oliva muy sana y un aceite de gran calidad». El éxito de estos cultivos se debe en parte a la vecería, es decir, la tendencia de que si un año unos árboles generan una mínima producción, al siguiente, en cambio, estos darán gran cantidad de frutos. En 2022 esta comarca apenas pudo recolectar el 10% de su oliva, por lo que «es normal» que en 2023 haya conseguido producir esta gran cantidad.
Además, en ello también ha influido una combinación de lluvias y unas temperaturas moderadas, según corrobora el gerente del Consejo Regulador, Juan Baseda. «Ha llovido en los momentos justos, cuando tenía que llover, y no demasiado. A ello se suma que en la floración, el momento más importante, tampoco se han dado temperaturas extremas ni lluvias en exceso. Los astros se han alineado para obtener esta buena cosecha», explica Baseda.
En otras zonas como el Bajo Martín, en cambio, «llovió demasiado» y cayó mucha oliva al suelo. De hecho, la pluviometría, ha sido en general «muy desfavorable» en todo el territorio. El resultado de todo ello es una «media campaña alta». En lo que respecta a todo el territorio que abarca la D.O. se prevén recoger unos 32 millones de kilos de oliva, mientras que en litros de aceite se calcula una media de rendimiento aproximado del 21-22%, según afirma Baseda, quien a su vez recalca que estas «no son cifras definitivas» dado que «todavía queda oliva por recoger».
Para compararlo con campañas anteriores hay que tener en cuenta que en una media de diez años atrás la D.O. ha vivido cosechas de récords históricos con hasta 48 millones de kilos de oliva, pero también otras mínimas de 16-17 millones. La de este año, por lo tanto, se situaría en esa parte media alta.
20% de cosecha en el Bajo Aragón
Donde la campaña de la oliva se ha visto más reducida es en algunas zonas del Bajo Aragón. Sus tierras son principalmente de secano y la sequía que se lleva arrastrando desde mediados de 2023 y especialmente a lo largo del verano ha «repercutido mucho» en estos campos. Así lo confirman desde cooperativas como La Calandina, donde solo prevén recoger un 20% de una de sus cosechas normales. «Hemos tenido algo en el regadío, pero dependemos del secano y en muchos sitios no había cosecha. A diferencia del Matarraña esta zona es muy seca y hace mucho más calor», explica Antonio Cerdán, gerente de La Calandina.
Media cosecha en parte de Oliete
Aunque sus cifras son mejores que las del año 2022, estas todavía continúan siendo muy escasas en relación a campañas de otros años. Y en esa misma situación se encuentran también productores de otras zonas fuera del Bajo Aragón como Apadrinaunolivo, donde se han hecho «la mitad de los kilos e incluso algo menos de lo que se hubiese hecho en una campaña normal». «Producimos en torno a medio millón de kilos y en esta campaña apenas llegaremos a los 230.000 kilos», compara Carlos Blanco, Maestro de la Almazara de Apadrinaunolivo.
De hecho, las malas cifras de estas dos últimas campañas han afectado a los canales de venta de esta almazara. «Debido a la escasa cosecha hay artículos que no hemos podido vender, como nuestra lata de aceite de 5 litros, la cual nos suele generar una gran repercusión económica. Estos formatos grandes no están disponibles desde 2022, algo que nunca nos había ocurrido anteriormente», lamenta Blanco.
La pedregada afecta al Bajo Martín
Los fenómenos como la falta de agua o el extremo calor son cada vez más frecuentes y a ellos también se unen las cada vez más recurrentes pedregadas, otro suceso meteorológico que este año afectó especialmente a zonas como Albalate del Arzobispo. «La piedra que llegó en verano nos tiró 400.000 kilos de olivas. Gran parte de los árboles se recuperaron en otoño. En la próxima campaña no estarán al 100% pero sí al 85%. Aún así, por suerte, las consecuencias, serán casi insignificantes», cuenta Ángel Artal, dueño de Almazara Artal de Albalate del Arzobispo, quien calcula que recogerán alrededor de 2-2,9 millones de kilos, una «buena producción», sobre todo después de la anterior campaña, «totalmente nefasta».
Artal también achaca estas buenas cifras a la inversión en regadíos que ha ido realizando durante toda su vida. De hecho, esta es una de las opciones que otros de los productores también barajan, aunque sin obviar las complicaciones del proceso, mientras confían en que la lluvia sea abundante durante este nuevo año. En Apadrinaunolivo, por ejemplo, ya están sopesando el hacer nuevas plantaciones de regadío para «evitar estos problemas de cara al futuro». También lo ven como una opción para conseguir unas cosechas más estables y «asegurar más producción» desde La Calandina, aunque este es un proceso «complicado y que no se realiza de un día para otro», especialmente en zonas donde el 90% de los campos son históricamente de secano.
No se espera que bajen los precios
Y a la preocupación frente a la climatología de los productores también se suma la de los consumidores frente al precio del aceite. El sector no cree que este vaya a subir, pero tampoco bajar, especialmente porque la campaña de la oliva a nivel nacional continúa siendo muy escasa. Así lo demuestran las cifras: la producción de aceite de oliva en España se situará en 765.300 toneladas de aceite esta campaña, lo que supone un 15% por encima de la baja cosecha de la temporada anterior (664.000 toneladas), pero también un 34 % por debajo de la media de las últimas cuatro, según las estimaciones del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. «Si llueve a nivel nacional los precios bajarán porque habrá más oferta y se igualará con la demanda. Pero para eso tiene que haber más producción», concluye Cerdán.








Turquia , prohibe la exportacion de aceite de oliva a granel desde el 1 de agosto al 31 octubre 2023 esa ,
prohibicion a sido ampliada en fechas .