El zaragozano Marcos López, alumno de Medicina de último curso, estaba este lunes por la tarde estudiando en su casa cuando recibió la llamada que cualquier fanático de la Fórmula 1 ha soñado alguna vez: «Fernando Alonso está pilotando en Motorland Aragón y sobre las 19.00 irá a la Ciudad Deportiva Santa María de Alcañiz para jugar un partidillo de fútbol 7». Era la oportunidad ideal para poder ver en persona a su ídolo, así que soltó los apuntes y sin pensárselo dos veces salió corriendo de su casa -ante la atónita mirada de su madre- en busca de su coche. Tenía por delante 100 kilómetros, casi una hora y media de viaje, e iba algo justo de tiempo, pero según sus fugaces cálculos «sí que llegaba».
López entró conduciendo a la calle Nicanor Villalta apenas 5 minutos antes de que lo hicieran los vehículos donde se desplazaban el mánager de Alonso, Albert Rescolsa; los integrantes del equipo GRS Team y algunas jóvenes promesas de A14 Management (empresa de gestión de pilotos de Alonso) como Carl Bennett, Nikola Tsolov, Alexander Jacoby, Chloe Chambers y Alex García. Allí se reunió con el amigo que le dio el chivatazo y que como muchos otros vecinos de la capital bajoaragonesa se había enterado por el boca a boca de que el bicampeón del mundo de F1 había reservado el campo de fútbol.
El estudiante de Medicina confiaba ciegamente en que su sueño de ver a pocos metros a su ídolo se iba a cumplir. Sabía que hacerse una foto con él era difícil y que conseguir una firma suya todavía lo era más. Pero por si esto último sucedía, iba bien equipado: traía en sus manos una camisa vintage azul y amarilla, muy reconocible para los verdaderos fans de Alonso, ya que era de la época gloriosa de 2005-2006 en la que el asturiano se proclamó bicampeón del mundo con Renault y el histórico monoplaza de aquellas dos temporadas: el R-25 y el R-26.
Sin embargo, los vehículos de alta gama con cristales tintados, que estaban aparcando en unas plazas acordonadas por la Policía Local para que Alonso y sus acompañantes accedieran con facilidad, dejaron de llegar. Y en ninguno de ellos iba dentro el piloto. «Le gente comenzó a comentar que Fernando Alonso estaba cansado del pilotaje y que se iba al hotel Ciudad de Alcañiz a descansar», recuerda López, quien reconoce que se quedó «bastante plof». «Soy súper súper súper fan de la Fórmula 1, especialmente de Fernando Alonso, desde pequeño, y esperaba verle de cerca. Le había visto en persona cuando fui al circuito en Montmeló en 2022 en el paseo que hacen los pilotos, pero estaba muy lejos, y no es lo mismo», explica.
Pese a una primera desilusión, López decidió ir en busca de una segunda oportunidad: «Hablando con mi amigo, acordamos que me quedaría a dormir en su casa y que por la mañana iríamos al hotel en el que se está hospedando Alonso a ver si conseguíamos verle. Era la única opción, porque a mediodía me tenía que volver ya a Zaragoza para llegar a mi clase de por la tarde», narra el fan del asturiano. Dicho y hecho, los dos amigos se han levantado este martes a las 7.00 y a las 7.30 «como un reloj» estaban ya en la puerta del alojamiento.
Una hora y media más tarde su primer deseo se ha hecho realidad: «Hemos estado haciendo tiempo hasta prácticamente las 9.00, cuando el piloto ha salido en dirección al circuito de Motorland y le hemos pedido hacernos unas fotos». El bicampeón del mundo de F1 ha respondido afirmativamente, así que su segundo sueño y el de su amigo también se ha cumplido. «Ha sido bastante majo, no ha dicho que no a nada. Me he hecho una fotografía con él, mi amigo otra y después los tres juntos. Ha sido rápido, pero estoy muy contento», subraya López, quien se ha vuelto a Zaragoza «la mar de feliz».
Una trabajadora del hotel también le ha pedido su foto
Cuando Fernando Alonso ya estaba metiéndose en el coche, ha vuelto a la puerta del Ciudad de Alcañiz para hacerse un selfie con una trabajadora que ha salido a la calle para pedirle una foto. "Me quedo como la única de la plantilla sin hacerme la foto", le ha dicho al asturiano al tiempo que le ha recordado que se retrataron juntos en la anterior visita del piloto en 2018.
El lunes por la tarde también hubo quien esperó al piloto a las puertas del hotel y consiguió una foto con su ídolo. Uno de ellos fue el concejal de Alcañiz Jorge Martínez. No obstante, fueron los menos porque la mayoría de los seguidores del asturiano acudieron -sin éxito- al exterior de la Ciudad Deportiva Santa María.







