Unos ven el agua como un elemento con súper poderes mientras que para otros es algo sin lo que no se puede vivir y que genera preocupación si escasea. Los estudiantes del CRA Alifara con aulas en La Fresneda, La Portellada, Ráfales y Valjunquera, se emplearon a fondo en plasmar en relatos o en dibujos qué les evocaba el agua. Lo hicieron para participar en la convocatoria que abrió la Asociación Tertulia Albada, que eligió La Fresneda para celebrar su fiesta literaria.
Pasaron tres días en la localidad donde hicieron excursiones, celebraron mesas redondas sobre un bien tan preciado y que escasea como es el agua, y presentaron el libro 'Pedacicos de aire fresco'. La publicación recoge 43 relatos seleccionados entre los más de 200 recibidos procedentes de 35 provincias y 19 países hispano-hablantes. En esta IX edición del concurso de relatos 'Tierra Vacía' contaron también con los trabajos de los más de sesenta niños del CRA. Aunque hubo dos premiados, Izan y Saúl, todos tuvieron su detalle. El acto de entrega se realizó en el salón el sábado durante la presentación del libro. «Para nosotros es muy importante implicar a los más pequeños y también descentralizar y salir de Zaragoza», dijo el escritor y coordinador, Carlos Tundidor. Ya habían celebrado este evento en la localidad con anterioridad y también en Valderrobres. Tiene carácter bienal, por lo que ahora, tras un descanso, procederán a preparar las bases para el certamen que se resolverá en 2026 y que supondrá la décima edición.
El primer premio fue para Asunción Porta, de Cuarte Huerva y natural de Sariñena. «Mi primer destino como maestra fue Peñarroya y volver a esta comarca es una alegría siempre», dijo. El segundo premio Villa de La Fresneda lo recogió el oscense Mariano de Meer y el tercero, Elena San José, que viajó desde Cantabria. El especial para asociados de Tertulia Albada fue para la zaragozana Maite Tesa. Se entregaron diplomas a los presentes de los diez finalistas que se repartieron entre Zaragoza, Teruel, León, Toledo, Valencia y Granada. También Ecuador y hubo representación que recogió el diploma. El zaragozano Rubén Jiménez puso su arte a la guitarra flamenca mostrando un virtuosismo que dejó al público en pie al final de sus tres pases.











