Delantales, pinceles y unos cuantos utensilios de los que no conocían ni su nombre ni su existencia, han sido los grandes aliados de decenas de niños este sábado en Torre del Compte. Han llegado a la plaza conocedores de que algo bueno iba a suceder como lleva sucediendo desde hace cinco años. Son las ediciones que lleva la Feria de la Cerámica y el Grabado y que ya es una cita esperada en el calendario.
Los del pueblo la esperan, pero también aquellas personas que se dedican de alguna manera a estas artes y oficios. La feria comenzó la tarde del viernes, y el sábado se desplegó una veintena de puestos en la que mostraban sus artículos. Para muchos era su primera vez, pero no para todos porque muchos repetían experiencia. Esta feria no solo muestra, sino que también demuestra y enseña. Desde Villarroya de los Pinares en el Maestrazgo, Carmen Igual puso en formación a sus características ovejas. Es la segunda vez que acude a esta cita que califica de "muy agradable".
Pasó parte de la feria rodeada de niños a los que guió en su búsqueda hacia su pequeña obra de arte en un taller de modelado de barro del que cada uno se llevó para pintarla en casa. "Hay de todas las edades, pero están más acostumbrados a la plastilina y aquí ven que la arcilla se moldea. Es importante explicarles las técnicas, contarles si es una pieza de plancha o de churros y, sobre todo, que hay que pegar con barbotina porque si no cuando se seca, la pieza se desmonta", dijo.
A un par de puestos de allí, camisetas y tazas con la silueta y el nombre de Torre del Compte llamaban la atención. Edson Walker había llevado unas cuantas pero otras tantas en blanco listas para que cada cual estampase en motivo que qusiera con sus manos. "He traído ya listas las tazas, después se pueden poner en el horno por 30 minutos hasta 150 grados y esa pintura queda definitiva", explicó. No vive en la localidad, pero acude con asiduidad. Hace dos ediciones participó en la feria, y esta vez repitió y visitó a las amistades que le conectan con el pueblo.
También con acento de más allá de las fronteras patrias, Francesca Whitlock desplegó por primera vez sus grabados. "Gracias a que esta feria se abrió al grabado puedo traer mis creaciones", sonrió. Es londinense pero hace años se afincó en Horta de Sant Joan y buena parte de sus obras son un homenaje a la tierra, que reconoce que después de muchos años en la zona el paisaje le inspira. "Trabajo con lino grabado, que es una técnica bastante antigua y que se ha utilizado mucho en los movimientos sociales. Por ejemplo, en México hay una gran tradición porque es una técnica muy asequible, muy fácil de hacer reproducciones y me gusta esa parte del legado social-político del grabado, e intento hacer cosas que me inspira un poco el mundo rural y su importancia y las tradiciones y los oficios", cuenta.
Al otro lado de la plaza, la filosofía es la misma: la conexión con la tierra. Malia Cerámica desde Oliete acudió y moderó la mesa redonda del viernes. Este sábado fue creando sus piezas al tiempo que vendió algunas de las que llevó ya hechas. "Hay que seguir manteniendo este tipo de encuentros, de iniciativas, de propuestas porque creo que es lo que une, lo que hace cultura y lo que hace también un poco raíz", reflexionó. "A mí me incumbe mucho la tierra de nuestro territorio y hablo de él a través de mis piezas y creo que es digno de mostrárselo al público y a la gente que vive aquí", añade. Ella instaló su taller en su pueblo y se nutre de las arcillas de la propia tierra. "He ido afianzando conocimiento, nivel artístico y que la gente lo acoja tan bien para mí es muy importante", apunta.
Desde Cataluña, y por primera vez en la feria, llegó Lourdes García al frente de Logama y ya pensando en que quería volver. Promovió un taller muy curioso para niños y no tan niños. "Es un taller muy versátil y a los niños también los relaja. Se trata de hacer planchas en las que dibujamos con grabado un tipo de mandala y luego los niños lo decoran a base de legumbres y también granos de maíz para darle un colorido", avanzó. "El taller lo he titulado mosaico a base de legumbres porque así es el resultado, y tienen arte", sonrió.




























