Saltarse un semáforo en rojo y circular en dirección contraria no parece la mejor forma de pasar desapercibido. Y teniendo en cuenta lo que ocultaba en el interior de los calzoncillos, no parece que el joven que cometió estas graves infracciones de tráfico deseara llamar demasiado la atención. Pero lo cierto es que lo hizo y su imprudencia le va a costar cara, porque son tres años de cárcel los que este martes le impuso la Audiencia Provincial de Zaragoza por un delito contra la salud pública.
Tal como ha adelantado Heraldo, los hechos que sentaron en el banquillo de los acusados al marroquí D. M. T. se produjeron el pasado 19 de noviembre en la avenida de Joaquín Costa de Caspe. Por allí pedaleaba en sentido contrario cuando se cruzó con una patrulla de la Policía Local que, lógicamente, le dio el alto. El vecino parecía bastante inquieto, lo que, sumado el extraño olor a ácido que desprendía, hizo sospechar a los agentes que podría tener algo que ocultar.
Los municipales no se equivocaban, ya que al someterlo a un cacheo se dieron cuenta de que dentro la ropa interior portaba un recipiente de cristal hermético con un envoltorio de plástico. Aquello apuntaba mal. De hecho, la patrulla sospechó que el joven podría dedicarse al trapicheo de drogas y ocultar alguna papelina. Sin embargo, su sorpresa fue mayúscula, ya que el sospechoso llevaba escondidos 200 gramos de cocaína de gran pureza.
Confiesa el delito y logra una reducción de la pena
Tras el hallazgo de semejante cantidad de droga, los municipales procedieron al arresto del joven marroquí, al que la Guardia Civil abrió después diligencias penales como presunto autor de un delito contra la salud pública. Y una vez en el juzgado de guardia, tras dar positivo la sustancia incautada al test de cocaína, el juez decretó su ingreso en prisión provisional.
Dada la notable cantidad de droga, la Fiscalía pedía inicialmente una condena de cinco años de prisión y 50.000 euros de multa. Sin embargo, el encausado no pasará finalmente tanto tiempo entre rejas, ya que al confesar los hechos antes del juicio su defensa logró llegar a un acuerdo con el Ministerio Público para rebajar el castigo. De hecho, el presidente de la Sección Primera, Alfonso Ballestín, dictó sentencia in voce: tres años de cárcel y una multa de 25.000 euros.








