Halloween y fantasmas, pero también hay turismo en la muerte. Al menos así lo considera Serafina Buj, propietaria de la empresa de servicios turísticos T-Guío, desde donde ha lanzado ‘Noviembre de muerte’, visitas temáticas en torno a la muerte durante dos días de este mes. «Tronchón es un museo al aire libre, tiene un gran patrimonio y mucho de ello es relacionado con la muerte», explica la técnico de turismo.
Las visitas están recorriendo puntos del municipio del Maestrazgo como el Cementerio Municipal, el Hospital del siglo XVI que conserva todo su ajuar original, la cárcel gótica que cuenta historias de épocas pasadas, el lavadero donde se cuidaba la ropa de los enfermos y difuntos, así como los pilares de la horca donde se ajusticiaba a los reos. «Hay un recorrido muy amplio por la localidad si hablamos de la muerte de una manera distinta a lo que estamos acostumbrados, es un tema muy amplio», añade Buj.
La curiosa propuesta ha tenido una cálida acogida por turistas, pero también por los vecinos y segundos residentes, despertando el interés en los dos días propuestos. El sábado 18 y este sábado 25, cuando tendrá lugar la tercera y última cita para la que aún se puede reservar plaza con un coste de diez euros.
Las visitas abren las puertas en espacios en los que por «respeto» o «pudor» no se ha centrado la atención, pasando desapercibido con ello espacios emblemáticos que guardan mucha historia. "En grandes ciudades se han puesto de moda las visitas a cementerios por sus panteones o esculturas, pero en la comarca también tenemos estos espacios de mucho interés», señala Sera Buj.
Potenciar los lugares con menos "fama"
La nueva propuesta de T-Guío se suma a otras más reconocidas como ‘Abriendo Pueblos’ o ‘Despierta tus sentidos en Teruel’, por la que es finalista a la Mejor Experiencia Turística de Aragón junto a Casa Masas. Todo ello intentando, desde Villarroya de los Pinares, dar a conocer pueblos de la comarca menos turísticos. «Es mi lucha, pero no es fácil, porque todos quieren ir a lo más conocido. Hay que concienciar a la gente de que hay otros municipios con muchas riquezas y con elementos como hornos que normalmente no se visitan», concluye.








