El cine, la música y la cultura han vuelto a tomar las calles de Castelnou durante estos últimos tres días. La quinta edición del Fin de Semana de Cine ha transformado el municipio en el epicentro del cine fantástico, reafirmando el propósito con el que nació, convertir una pequeña localidad del Bajo Martín en un gran escenario donde la cultura y la convivencia se dan la mano.
José Ángel Guimerá, cineasta local y organizador del evento, ha calificado la cita de forma muy positiva: «El público ha respondido de forma masiva y con un entusiasmo especial a la temática dedicada al vampirismo y a la figura de Drácula».
Jornada inicial
El viernes por la tarde, la proyección de Nosferatu en el interior de la iglesia parroquial de Castelnou, acompañada por la interpretación musical en directo de Naos, dio comienzo a un intenso fin de semana. «Pocas veces una película y un espacio patrimonial han dialogado de una forma tan intensa, convirtiendo la iglesia parroquial en un escenario cinematográfico irrepetible», ha subrayado Guimerá.

Proyección de Nosferatu en el interior de la iglesia parroquial de Castelnou. / José Ángel Guimerá
La noche continuó en el Fosalico con la proyección de Drácula, de Francis Ford Coppola, en una sesión que volvió a reunir a un centenar de espectadores y que permitió disfrutar en uno de los espacios más singulares del municipio.
Más allá de las proyecciones
El ecuador del fin de semana arrancó 'El baile de los vampiros', la película de comedia y terror de 1967 dirigida por Roman Polanski. Fue la antesala perfecta para el plato fuerte de la noche, la actuación de Lex Lüger junto a Patricia Anadón (DJ Afterbite). El concierto, celebrado junto a la ribera del río Martín, impactó a los asistentes por su cuidada puesta en escena. El puente, iluminado completamente de rojo, y el entorno natural crearon una atmósfera envolvente que convirtió el concierto en uno de los momentos más recordados del fin de semana.

'El baile de los vampiros' se proyectó junto al puente del Río Martín decorado con luces rojas./ José Ángel Guimerá
Otro de los aspectos más destacados de esta edición fue la excelente acogida de las conferencias y actividades divulgativas, que registraron una asistencia superior a la de años anteriores, consolidándose como una de las señas de identidad del evento.
Los más jóvenes también fueron protagonistas gracias al taller de cine, en el que durante todo el fin de semana rodaron el cortometraje 'Fuga de colmillos', una comedia que aborda, en clave de humor, la despoblación y el vampirismo. A lo largo de tres jornadas, los participantes pudieron conocer de primera mano todas las fases de una producción audiovisual, desde la escritura del guion y la planificación hasta el rodaje y la interpretación.
Con el listón cada vez más alto y un rotundo éxito, el V Fin de Semana de Cine de Castelnou se despidió demostrando que la cultura es una herramienta infalible para dinamizar el medio rural.














Para la fe católica, el templo no es un simple edificio histórico o un auditorio civil. Es la casa de Dios, un lugar consagrado exclusivamente a la oración, los sacramentos y el recogimiento espiritual.Introducir una figura cinematográfica que personifica el mal, las fuerzas ocultas y la profanación de lo sagrado —elementos centrales en el mito cinematográfico del vampiro— dentro del presbiterio desvirtúa por completo la naturaleza de la iglesia. Lo que para los organizadores puede ser un acto cultural o de entretenimiento, para muchos fieles representa una falta de respeto hacia sus símbolos más sagrados y hacia la sensibilidad religiosa de los vecinos.