La alegría, el calor y la juventud han marcado este viernes el chupinazo de las fiestas de Puigmoreno. Gracias a la peña de Los Marcianos, los vecinos de la localidad han podido soportar mejor el calor que ha marcado la mañana. Un vino andante, que ya se ha convertido en tradición, ha amenizado la primera jornada.
Según Sergio García, integrante de Los Marcianos ha explicado que "esta es una tradición que adoptamos de Valmuel y que llevamos haciendo varios años en homenaje a nuestro amigo Quini para dar comienzo a las fiestas". Las fiestas están marcadas por los actos para los más pequeños con juegos infantiles desde las 17.00, y fiesta de la espuma tras el recorrido peñero.
Este sábado podrán disfrutar de un día de hinchables y el domingo se pondrá el broche a las fiestas con un espectáculo de humor de Proyecto Caravana a las 18.00, a las 20.00 la actuación del mago Circonfuso y tras finalizar se encenderá la traca de fin de fiestas.
La comisión tampoco se ha olvidado de los no tan pequeños, para los que ha preparado tardeo, orquestas y discomóviles. "Esperamos que venga mucha gente a las fiestas que hemos preparado este año a pesar de la calor", explica Carlos García, miembro de la comisión.











