La selección española de waterpolo protagonizó en Singapur una remontada histórica en el Mundial, que le ha valido su cuarto título como campeona. La final contra los húngaros fue muy ajustada (15-13) y hasta el último cuarto la balanza no se decantó hacia España. Entre los nombres propios que protagonizaron los últimos y decisivos puntos está el de Unai Biel, descendiente de Samper de Calanda.
Este no era el primer enfrentamiento contra Hungría y Biel sabía que no iba a ser fácil: "Todos los partidos habían sido igualados y se habían decidido siempre en el último cuarto. No esperábamos que fuera diferente". Para el waterpolista, poder jugar el Mundial de waterpolo y representar a España ha supuesto "el orgullo más alto que puede haber".
El joven deportista de tan solo 22 años venía, además, de jugar en la competición más ansiada, los Juegos Olímpicos. El equipo no pudo llegar al podio, ocupando la sexta plaza, dejando un "sabor amargo", que bien han sabido sustituir por la dulce victoria del Mundial, poco menos de un año después.
La temporada deportiva ya ha terminado, dejando paso a un merecido descanso. En septiembre, tocará volver a la rutina con las primeras competiciones de clubes. La cita más importante será en enero con el Campeonato Europeo de Waterpolo, en Belgrado (Serbia). Los españoles ganaron el último torneo, en 2024, y lucharán para revalidar su título. La victoria del Europeo es clave para Biel, que asevera que se está trabajando para contar con "un gran grupo" con el objetivo de despuntar en las próximas Olimpiadas, que se disputarán en Los Ángeles, en 2028.
La final del campeonato fue especialmente igualada y Biel acertó uno de los tantos decisivos./ L.C.









