Con la cuenta atrás activada, los manantiales agónicos y una previsión climática que no ayuda, la sequía complica cada vez más la situación en el territorio. Uno de los casos más críticos está en La Iglesuela del Cid, donde en las últimas tres semanas han requerido cerca de 600.000 litros de agua de municipios cercanos, especialmente de Vilafranca (Castellón) y también de Fortanete.
Se trata de una situación que se venía venir desde hace tiempo y ante la que el ayuntamiento había solicitado ayuda. El manantial de la Tosquilla del que se suministra está al mínimo de capacidad, cerca del 30%, y no se prevé que mejore. Además, aunque los diferentes viajes de cubas hayan garantizado el suministro este tiempo, tampoco han permitido hacer acopio para los próximos días y únicamente hay 500.000 litros que estiman que dure 4 días. Este manantial aporta 80 metros cúbicos al día, y el gasto son 130, por lo que hay un déficit de 50 m³ cada día, sumado a que el manantial no se repone, es un "pozo sin fondo".
Además del depósito de agua de boca, la balsa general de la que se abastecen las explotaciones ganaderas también está al 15% de capacidad, algo que también preocupa al consistorio. "Es un sector fundamental en el municipio y nos estamos jugando el futuro de los ganaderos, nuestra obligación es que tenga suministro", subraya el alcalde Fernando Safont.
Solución en 20 días
Sin embargo, la situación se solventará previsiblemente en 20 días. Se localizó hace un año un pozo en La Rambla con una gran capacidad en el que la Diputación Provincial de Teruel hará un sondeo y ya está adjudicada la obra para conectarlo a la red general, un tramo de algo más de 1 kilómetro.
Hasta entonces, continuarán trayendo agua a través de los camiones de la DPT y un trasportista de la zona. El martes se reanudarán los viajes desde Vilafranca, donde por cercanía es más viable que en el caso de Fortanete. La situación del resto de localidades cercanas de la comarca del Maestrazgo como Cantavieja o Mirambel no es mucho mejor, por lo que no puede suministrarse de ahí. "Agradecemos a Fortanete y Vilafranca su ayuda, es un problema porque no hay localidades donde abastecernos", remarca el alcalde.
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Sondeo que ha costado en llegar
El sondeo requiere una inversión de 25.000 euros, en lo que la DPT aportará 18.000 euros. Sin embargo, la parte restante y las obras para traer esa agua al depósito las va a costear el ayuntamiento con fondos que provienen de la totalidad del POS, algo que deja al consistorio sin remanentes para otras actuaciones. "Nos hubiera gustado hacer arreglos de calles y más trabajos, pero no tenemos opción, el agua es la mayor necesidad y vamos a invertir íntegramente los 70.000 euros", explica Safont.
Aunque ahora el necesario sondeo está muy cerca, desde el consistorio lamentan que no haya llegado antes. Y es que llevan tiempo solicitando ese sondeo que ahora se ha marcado de "urgente" por la falta de lluvias prolongadas en un año en el que tampoco ha nevado. "Desde junio del año pasado no recuerdo un importante temporal de lluvia, nunca se había visto esta situación y no parece que vaya a mejorar", añade el también presidente comarcal.