La Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora de Andorra luce ya una puerta completamente renovada. La parroquia ha invertido 20.853 euros en el arreglo de la puerta principal del edificio, que se encontraba gravemente dañada por la presencia de termitas, una problemática que está afectando también a otros puntos del templo y que desde la parroquia esperan poder ir solventando con el tiempo.
Aunque la puerta se vio gravemente afectada, con trozos de madera que se desprendían y gran cantidad de insectos y nidos tanto en su interior como en la estructura del marco, la puerta que se ha vuelto a colocar hace apenas unos días es la misma que se retiró que se ha podido «salvar» gracias a tratamientos específicos junto con una nueva estructura. «Puede parecer que la puesta es completamente nueva porque está limpia y está completamente renovada y reluciente, pero es la misma», explica el párroco de la localidad, David Rojas.
La problemática de las termitas no es nueva, en la parroquia aseguran que es una cuestión que les preocupa desde hace «mucho tiempo». «Ya se han hecho varias intervenciones en varios puntos de la iglesia de carácter estructural: en el techo, en los contrafuertes, pero la puerta era más evidente porque se veía más claramente».
Financiada por los feligreses
Vecinos, visitantes y feligreses con sus donativos han hecho posible la restauración de la puerta. «Al principio no esperábamos este importe, pero al ver la magnitud del problema decidimos hacer una actuación a fondo y eso nos disparó el precio», explica el sacerdote.
Además de las colectas de cada domingo, la parroquia lleva todo el año preparando actividades que han permitido recaudar más fondos. Una de las más llamativas, fue la rifa de un tambor antes de Semana Santa. «Andorra es uno de los epicentros de la Ruta del Tambor y el Bombo y los vecinos se implicaron mucho, aprovechamos las jornadas nacionales de Exaltación para llegar a un más gente», concluye Rojas.