En la cuenca de Andorra se han recuperado 856 hectáreas y se han registrado más de 180 especies vertebradas
«Cuatro actuaciones ambientales en centros mineros de Endesa» es el título del libro que la eléctrica Endesa presentó ayer en Madrid; un trabajo que recoge los resultados de la restauración de las minas que la empresa ha explotado en los últimos 50 años en sus centros de As Pontes, Andorra, Peñarroya y Puertollano. En total, la compañía ha rehabilitado 5.000 hectáreas –que ahora se destinan a usos agrícolas, ganaderos y forestales-, con una inversión de más de 100 millones de euros.
En el caso del centro minero de Andorra, se ha actuado en 865 hectáreas de los términos de Estercuel, Gargallo, Alloza y Andorra en los últimos 20 años. Del total, 38 hectáreas son humedales repartidos por toda la zona que cuentan con una flora y una fauna propia. Los últimos estudios científicos han catalogado más de 180 especies vertebradas y más de 200 vegetales adaptadas a la perfección a este nuevo hábitat.
En una primera fase, se consiguió devolver el cultivo cereal; solución que se ha sustituido posteriormente por plantaciones de frutales, olivos y viñedo, de donde se ha podido elaborar un vino propio bajo la etiqueta «Viña Alloza», un producto que quiso destacar el propio consejero delegado de Endesa, José Bogás, durante la clausura del acto y que pudieron degustar todos los invitados al finalizar la cita. Detalló que este año se han recogido 6.000 kilos de uva.
El máximo responsable de la eléctrica incidió en el compromiso con el medioambiente, con el territorio, con la sociedad y con las administraciones locales y comarcales. «Los terrenos que un día entregaron su riqueza en forma de mineral de carbón, hoy la recuperan a través de superficies fértiles para el cultivo y ecosistemas naturales habitados por especies autóctonas e incluso otras nuevas, que, en sus procesos migratorios o de manera permanente, se han incorporado a ellos».
El director de Generación de Endesa, Manuel Morán, echó la vista atrás para recordar que Endesa llegó a emplear directamente a 1.891 personas en el año 1978 en la cuenca minera andorrana y que la máxima producción se registró en 1984, cuando se extrajeron 1,85 millones de toneladas. La eléctrica ha explotado en 41 años dos pozos subterráneos –las minas Oportuna e Innominada-, y cuatro de cielo abierto – Corta Alloza, Barrabasa, Gargallo y Gargallo Oeste-. El pasado año, el Centro Minero de Andorra cerró sus puertas tras haber obtenido las autorizaciones de labores de restauración de todos los yacimientos.
Cifras generales
La extracción minera de carbón que se desarrolló durante más de 40 años, entre 1972 y 2015, en los cuatro emplazamientos produjo 353 millones de toneladas de carbón. Endesa llegó a ser la primera empresa productora de carbón nacional a finales de los años ochenta, con una producción anual de unos 15 millones de toneladas, equivalente al 42% de la producción nacional.
En la presentación, que sirvió para cerrar la relación de la eléctrica con las explotaciones mineras, se congregaron decenas de personas entre directivos, trabajadores, alcaldes y representantes de los centros mineros.