El acto central de la conmemoración del Compromiso no hay que perdérselo, pero alrededor de él, suceden otras propuestas paralelas cargadas de dinamismo y, qué sirven para entender de otra manera el siglo XV en la Ciudad del Compromiso y todos sus protagonistas. Entre las sugerencias, destacan las cuatro farsas ubicadas en la plaza de la Soberanía Nacional, calle Heredia, plaza San Indalecio y plaza San Roque abiertas a todo el público y con entrada gratuita.
La primera tendrá lugar este sábado a las 18.00 'La novicia' en la plaza San Roque. A las 18.45 será el turno de ‘Aquí arrodilla’ interpretada por los vecinos del barrio la Muela. Siguiendo esta rueda de 45 minutos de margen, a las 19.30 se podrá ver 'Las almorranas del capitán' en la plaza Heredia y, la última, 'Ante la duda', a las 20.15 en la plaza Soberanía. El domingo se podrán volver a disfrutar en el mismo horario, pero en orden inverso, empezando por 'Ante la duda'.
30 voluntarios
Es la alcañizana Lydia Vera la encargada de organizar el desarrollo de cada una de las farsas, pero sin los voluntarios nada sería posible, al igual que sucede con la conmemoración del acto central. En esta edición son casi 30 personas- muchas de ellas mujeres- las que lo hacen posible. Muchos repiten y son de todas las edades, entre veteranos, jóvenes y niños que se incorporan por primera vez. Las actuaciones suelen durar unos 20 minutos y el humor es protagonista en cada una de ellas con el fin de explicar a través del humor cómo se vivía en el siglo XV y los aspectos más importantes y cotidianos de sus protagonistas.
Las farsas son las mismas que el año pasado (tres se estrenaron en 2024 y otra se reeditó ‘Ante la duda’), pero algunos intérpretes cambian como es el caso de la ‘La novicia’ con Pilar García, Silvia Blasco, Laura Rambla, Mar Gimeno, Natalia Abian, Silvia Sala, Patricia García, Ester Poblador y Bernardo Poblador. También, se introducirán nuevos diálogos y personajes a las cuatro obras.
Cada una tratará de temas diferentes, pero en los diálogos se centrarán en diferentes momentos del siglo XV como la manera en la que vivían en los monasterios, la forma en la que lavaban en la Edad Media o la vida de Giner Rabasa, doctor en lunes, jurado de Valencia y consejero de los reyes Juan I y Martín I.
'Ante la duda' - Plaza Soberanía Nacional
Giner Rabasa nació en Valencia en 1342 y murió en esta misma ciudad el 26-6.1412. Doctor en leyes, jurado de la ciudad de Valencia y consejero de los reyes Juan I y Martín I. Durante el reinado de Martín I (1395-1410) contó con la confianza real plena, y desempeñó el cargo de consejero del Monarca y juez en la curia regia. Cuando en 1410 murió Martín I sin dejar sucesor legítimo, para resolver el interregno los parlamentarios de los Reinos de Aragón y Valencia y del principado de Cataluña fijaron un procedimiento el conocido como Compromiso de Cas del que salió elegido Fernando de Antequera el 25 de junio de 1412.
Giner fue nombrado compromisario de su Reino, junto con los hermanos Bonifacio y san Vicente Ferrer. El 5 de mayo de 1412 fue incapacitado a instancias de su yerno por presunta debilidad mental y fue sustituido por Pedro Bertrán. No se ha llegado a esclarecer si su demencia fue fingida (para evitar el cargo de conciencia de la elección, por no hallar el derecho a la sucesión de Jaime de Aragón -a quien tenía en gran estima- tan válido como en un primer momento pensara), forzada por su yerno (partidario de Fernando de Antequera), o si en realidad padeció una verdadera enfermedad.
Intérpretes: Paquita Muniente, Pili Solan, Antonio Guiu, Pili Grañena, Rosa Altabas, Rafa Porcar, Elisa Cirac.
‘Aquí arrodillada’ - Plaza San Indalecio
Aunque ya existían máquinas para lavar desde el siglo XVII, la lavadora tal y como la conocemos hoy en día no llegó hasta los años 60. Entonces, ¿cómo se lavaba la ropa en la Edad Media? Durante la mayor parte de la historia la ropa se ha lavado en el río, arroyo o charca más cercana. Básicamente, se sumergía la ropa, se frotaba con una tabla o una piedra para arrancar la suciedad y después se enjuagaba en el agua y se dejaba secar en la orilla. Esta manera de lavar era un problema porque la suciedad contaminaba el agua que bebía la gente y el ganado, ayudando a la propagación de muchas enfermedades.
Por ese motivo, empezaron a aparecer los primeros lavaderos, que eran instalaciones para lavar la ropa. Estos eran poco más que una gran pila a la que se canalizaba el agua de algún riachuelo cercano y donde se podía lavar la ropa de forma un poco más cómoda que en el río. Con el tiempo, fueron evolucionando para añadir nuevos elementos como pilas individuales, tinas de agua caliente, tendederos para secar la ropa, etc.
También empezaron a aparecer las primeras profesionales de esta actividad, las lavanderas, que hacían la colada de aquellos que podían permitirse pagar por este servicio. Por supuesto, el lavadero tampoco era un servicio gratuito, sino que normalmente había que pagar una pequeña cantidad por su uso.
Intérpretes: Rosi Ruiz, Beatriz Porcal, Micaela Cruz, Ariana Croitoru, Eva Alfares, Alumudena Carpallo y Ainhoa Nevado
‘La novicia’ - Plaza San Roque
Los monasterios eran parte del paisaje medieval y más de la mitad estuvieron dedicados enteramente a mujeres. Las normas y el estilo de vida eran muy similares a los encontrados en los masculinos. Las monjas hacían voto de castidad, renunciaban a los bienes terrenales y se dedicaban a la oración, los estudios religiosos y a ayudar a los más necesitados de la sociedad. Muchas monjas produjeron literatura y música religiosa y la más famosa de estas autoras es la abadesa Hildegarda de Bingen del siglo XII. La mayoría de los monasterios femeninos seguían las reglas de la orden benedictina, pero a partir del siglo XII, también hubo otras, como las cistercienses, más austeras.
En general, las monjas seguían las mismas normas que los monjes, pero había algunos códigos escritos específicamente para estas. Estaban lideradas por una abadesa que tenía una autoridad total y que a menudo era una viuda que había adquirido cierta experiencia manejando las propiedades de su marido antes de unirse al convento. Esta contaba con la ayuda de una priora y varias monjas veteranas (obediencias) con responsabilidades específicas. A diferencia de los monjes, una monja no podía convertirse en sacerdote, por lo que en las misas del convento hacía falta la visita regular de un presbítero o diácono.
Intérpretes: Pilar García, Silvia Blasco, Laura Rambla, Mar Gimeno, Natalia Abian, Silvia Sala, Patricia García, Ester Poblador y Bernardo Catalán
‘Las almorranas del capitán’ - Calle Heredia
La Concordia de Alcañiz fue el documento previo que marcó la hoja de ruta del Compromiso de Caspe. Fue este el acuerdo que alcanzaron conjuntamente el parlamento del reino de Aragón con el parlamento del principado de Cataluña para escoger al nuevo rey.
La Concordia, un documento de 30 cláusulas, estableció que para defender la villa y el castillo de Caspe, donde iba a tener lugar la deliberación, se conformarían dos capitanías generales, comandadas por sendos capitanes, al mando de varios cientos de hombres, entre caballeros y ballesteros.
Estos capitanes tenían la potestad de defender el castillo de un eventual ataque por parte de todo aquel que no aceptara las deliberaciones que se estaban llevando en Caspe para elegir a un nuevo monarca, por lo que su responsabilidad era muy alta.
La propia Concordia indica cómo se ha de pagar el sueldo de estas compañías. Por el diario de sesiones del Compromiso sabemos que los dos capitanes generales designados fueron Azbert Satrilla y Diego Pérez de Marcilla.
Intérpretes: Marian Giménez, Amadeo Barceló, Maribel Gresa, Mª Carmen Fontané, Tere Lasheras, Marina Benedí, Ascensión Uson, Tere Barceló y Carmen Falcón.