El 67 % de las personas sin hogar en Caspe son de origen migrante y se encuentran en situación regular, tal y como ha recogido el informe elaborado por Fundación Cruz Blanca para la Comarca del Bajo Aragón-Caspe. El análisis completa este dato, indicando que el 25 % de las personas sin hogar están situación irregular y el 8 % en proceso de solicitud de asilo. Los números corresponden a la muestra de 14 individuos que ha localizado la entidad, ya sea directamente o de forma indirecta, a través de la información proporcionada por los Servicios Sociales comarcales.
En cuanto a las nacionalidades, destaca la marroquí, con un 65 % de los casos, seguida de la pakistaní y la española, un 14 % respectivamente, y la polaca con un 7%. No obstante, el dato más relevante que arroja el fenómeno de la inmigración es el descenso de la edad media de personas en situación de sin hogar, debido a que, en muchos casos, se trata de jóvenes ex tutelados o en edad inferior a 30 años. Por otro lado, la mayoría de los encuestados son hombres y solo se han encontrado a dos mujeres que, además, son víctimas de violencia de género.
El estudio se ha realizado en la capital al concentrar la mayor parte de la población de la comarca y el porcentaje de migrantes más elevado de Aragón, con un 28,10 %, según los datos de censo de 2022. El trabajo de campo fue realizado entre los meses de diciembre de 2023 y abril del año pasado, periodo en el que todavía no había llegado el elevado número de trabajadores temporales que atrae la campaña agrícola, cuando se multiplican los casos de hacinamiento e infravivienda, aunque no están cuantificados en el informe. De hecho, el problema principal en Caspe es la ocupación ilegal de viviendas en ruinas y el alquiler de camas calientes en pisos donde pueden llegar a convivir hasta 20 personas. Sin techo, es decir que pernocta en portales u otras zonas al aire libre, solo se ha localizado a una persona en el municipio.
Por ello, el informe insiste en que parte de la solución a este problema pasa por la creación de un alojamiento temporal público, así como por el incremento del alquiler asequible en Caspe, el cual es muy escaso a día de hoy.
La salud mental y las adicciones se destacan como factores cruciales, ya que pueden ser tanto causa del sinhogarismo como consecuencia del mismo. El psiquiatra pasa consulta en Caspe una vez al mes y, para la primera valoración, es necesario desplazarse a Alcañiz. Como resultado, una cuarta parte de las personas sin hogar no han sido evaluadas y la mayoría abandona el tratamiento psiquiátrico.
Con esta información, que se presentó el pasado 25 de septiembre, ante los distintos agentes sociales del territorio y con la presencia de directora general de Inclusión y Voluntariado del Gobierno de Aragón, María Charte; la Comarca prepara un plan de intervención en el que seguirán los consejos aportados por Fundación Cruz Blanca. La primera fase ya ha comenzado con la implementación inicial y atención urgente. Desde el área de Servicios Sociales se está definiendo qué personas requieren atención y cómo coordinar a las entidades locales que pueden ayudar, como Cáritas o Indavi.
Ver comentarios (5)
Sobre el tema: “Cuando los edificios residenciales son comprados por inversores y las habitaciones se equipan con varias camas para alquilarlas individualmente a migrantes o trabajadores temporales, esto puede generar sobreocupación y problemas sociales.” En Caspe (Aragón), el pleno municipal puede tomar medidas para evitarlo. La base legal la constituyen la Ley de Urbanismo de Aragón (Ley 3/2009) y el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que establecen que cualquier cambio de uso de la vivienda requiere autorización. El Ayuntamiento puede declarar determinadas zonas exclusivamente residenciales, establecer límites máximos de ocupación por vivienda y restringir el uso de locales comerciales como alojamientos colectivos. Las infracciones pueden ser supervisadas mediante inspecciones y sancionadas con multas. Además, el municipio puede fomentar alternativas de vivienda para cubrir las necesidades de migrantes o trabajadores temporales sin afectar a la población residente habitual.
El incremento de los pisos patera es un hecho constatado. Y los Ayuntamientos, como siempre, miran para otro lado. ¡SINVERGÜENZAS!
Les daremos una buena paga y casa y para los de aquí que trabajen para pagar y mantener la suya.
Con 14 personas no se puede hacer un estudio demográfico de una población de más de 10.000 habitantes... No tiene sentido alguno.
Lo que habría que hacer es un censo en condiciones y saber cuanta gente vive en Caspe. Y de ahí ya, haces los análisis pertinentes.
Totalmente de acuerdo