Las fuertes tormentas del lunes por la tarde han dejado afecciones de hasta el 90% en los campos de oliva y almendro más dañados de La Codoñera, Valjunquera y Fórnoles. Este martes ha sido día de valoración de daños en un sector que esperaba este año unas buenas campañas después de unos años malos por la sequía y, en el caso de la oliva, también por la vecería. La almendra estaba a punto de recogerse y las fuertes lluvias acompañadas de granizo también ha causado heridas en los árboles, lo que les puede traer problemas. "Las previsiones eran buenas. Es un buen año a nivel pluviométrico y de cosecha, por lo que estas afecciones por el pedrisco son muy graves", estima el valdealgorfano Daniel Esteban, miembro de la ejecutiva de UAGA.
En La Codoñera, donde cayeron «piedras de tamaño considerable que daban miedo», en palabras de su alcaldesa, Elena Bosque, la oliva ha perdido entre el 50 y el 60% de la cosecha y la situación es peor en la almendra, que aún no se había recogido y hay campos que están totalmente perdidos. «No había visto nunca nada así», afirma la primer edil. En el casco urbano el agua entró en alguna casa por la terraza, cayeron tejas de los tejados y alguna antena salió volando.
En Valjunquera la situación es grave en la almendra. Las variedades de floración tardía, las que se recogen las primeras, tienen el 70% de la cosecha en el suelo y las tradicionales, a las que les falta un mes, un 40%. A ello se le suma las consecuencias de las heridas que la tormenta ha provocado en los árboles. En la oliva hay afecciones medias-altas, con también parte de la cosecha en el suelo. «Es muy desigual porque la cara a la que le ha caído la piedra siempre está más perjudicada que la otra. El olivo que queda, si no está muy tocado, ganará calibre al tener menos carga el árbol», explica Arturo Peris, responsable de leñosos de UPA.
Un agricultor de Valjunquera, Ismael Brenchat, calcula que hay zonas del municipio en las que la tormenta ha tirado "el 80% o incluso un 90%" de la oliva. Lo que menos, un 20% en la parte baja, la más cercana a Mazaleón, Valdeltorno y Maella. «La almendra está más dura pero en la oliva es una barbaridad, porque entre la que ha caído y la que se pierde que no vale ni para desecho… si se saca la media, calculo que entre un 50-60% de pérdidas económicas«, calcula Brenchat.
Fórnoles también ha sido otra de las localidades afectadas con numerosos árboles en el suelo y más de un 80% daño en la oliva y la almendra en las zonas limítrofes con Valjunquera. La fuerte tormenta incluso arrancó algunos árboles de raíz y tiró muchos de los pinos que se encuentran en la carretera de entrada al municipio. "Pedimos que se retiren, después se secan y se terminan convirtiendo en una cerilla para los incendios", denuncia un vecino.
Ver comentarios (3)
Yo estaba alli y hubo un momento que fue un huracán. yo tampoco había visto nunca una tormenta tan fuerte.
la naturaleza es sabia lleva su curso por mucho que se quiera cambiar cambio climático,deshacer tormentas.desviar nubes etc,etc . esto son las consecuencias
Yo pensé lo mismo, ya están los cañones, en Alcañiz nada y donde la desvían se arma la De Dios.
Todos los años la muerde de los cañones