Los trabajadores del campo aragonés han salido este viernes a la calle para exigir medidas contundentes ante los crecientes daños causados por la fauna silvestre en las explotaciones agrarias de la comunidad. La manifestación ha sido convocada por las organizaciones agrarias ARAGA, ASAJA, UAGA-COAG y UPA, junto a Cooperativas Agroalimentarias, la Plataforma contra el lobo y el oso, y PAIDAS; quienes en conjunto han señalado que "los ataques afectan a más de 140 municipios y ponen en peligro el modelo agrario familiar, con miles de explotaciones que podrían desaparecer si no se controla esta situación».
Concretamente, según las entidades convocantes, más de 100.000 hectáreas de cultivo y numerosas explotaciones ganaderas están siendo afectadas de manera directa. A esto se suman la destrucción de infraestructuras, la pérdida de ganado y el incremento del coste de producción por los daños constantes en las parcelas. Las organizaciones no solo han pedido controles efectivos de las poblaciones de fauna silvestre —incluidas especies cinegéticas y protegidas—, sino también indemnizaciones justas y ágiles para quienes sufren sus consecuencias. "Reclamamos soluciones porque queremos poder continuar con nuestras explotaciones y poder vivir en nuestros pueblos. No vamos a retroceder, queremos soluciones ya", ha insistido Javier Fatás, representante de UAGA-COAG.
La manifestación ha partido de las puertas de la sede del Gobierno de Aragón para recorrer el centro de la capital aragonesa y terminar ante la Delegación del Gobierno en Aragón. En ella, Federico Lorente, presidente de la Asociación Aragonesa de Agricultura y Ganadería (ARAGA), ha destacado que la situación se ha prolongado más de una década, causando daños crecientes en cultivos de cereal y frutales y deteriorando la rentabilidad del sector. «La subida de costes y las pérdidas por plagas ponen en riesgo el modelo de agricultura profesional y familiar que conocemos», ha afirmado. Lorente ha reclamado a las administraciones «protección de infraestructuras, control de grandes depredadores mediante vallados eléctricos y localizadores GPS, y compensaciones económicas justas para los agricultores y ganaderos».
José Manuel Roche, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) en Aragón, alertó del incremento constante de la fauna silvestre y su impacto económico, cifrado en pérdidas superiores a 50 millones de euros. Roche insistió en la necesidad de medidas contundentes que incluyan mayor presión cinegética, flexibilización de la caza y compensaciones económicas para los agricultores y ganaderos afectados.
Por su parte, Ramón Solanilla, secretario general de ASAJA Aragón, ha denunciado que el aumento de especies como jabalí, corzo y ciervo no solo genera daños económicos, sino también riesgos sanitarios para la ganadería. «Puede transmitir enfermedades como tuberculosis o peste porcina, lo que afecta a un sector cárnico referente a nivel nacional y europeo», ha explicado. Además, ha alertado sobre la incompatibilidad entre la ganadería extensiva y la presencia de lobos y osos en zonas de montaña, instando a las administraciones a adoptar políticas reales para frenar la expansión de estos depredadores.
En representación de los ganaderos afectados por ataques de grandes depredadores, José Luis Castellvergua, presidente de la Plataforma contra el oso y el lobo en Aragón, ha subrayado que la ganadería ovina está en «decadencia y peligro de extinción» por los daños reiterados. «Aunque no pedimos erradicar a estos animales, la ganadería extensiva no es compatible con su presencia», ha manifestado. Castellvergua ha denunciado, además, la negativa de la administración a reconocer ataques de lobo en ciertas zonas, lo que dificulta la gestión del problema. «La falta de relevo generacional y la caída del sector ovino agravan aún más esta crisis», ha concluido.
Raúl Lorente, agricultor de la comarca de Valdejalón y secretario general de PAIDAS, Plataforma Aragonesa Independiente en Defensa de la Agricultura Sostenible, además, ha advertido que la situación provocada por la plaga de conejos se ha vuelto insostenible para las explotaciones agrarias. «Las producciones están al límite y la rentabilidad es mínima, pero lo peor es que ya no podemos trabajar como antes, pues tenemos que adaptar los cultivos a lo que permiten los conejos», ha explicado.
Los representantes coincidieron en la urgencia de un acuerdo coordinado entre el Gobierno de Aragón, la delegación del Gobierno y el Ministerio de Medio Ambiente para implementar un plan integral que permita la convivencia sostenible entre fauna silvestre y actividad agraria, garantizando la protección y viabilidad del sector.
Ver comentarios (5)
si hiciesen las cosas bien a pesar de la calor hubiera estado Zaragoza saturada.... así han ido más asociaciones que personas..
Hay que respetar la fauna silvestre.
Y no tienen mas culpa los intermediarios que compran los productos al 10% de venta final? Las macrogranjas que tiran los precios a la baja? Asi que si hay jabalis es un problema, si hay lobos (¿los hay?) es un problema, imagino que las perdizes se comen el grano, los pajeros picotean las cerezas y claro el granizo daña el melocoton….por supuesto si matamos a toda la fauna reventamos de herbicida y quimicos el campo y hacemos todo regadio sera mejor para los agricultores y ganaderos…pero a que precio? Yo tengo un negocio y tengo seguro y alarma por si me roban, tambien seria mejor para mi que a cualquiera que robe le peguen un tiro o lo ahorquen pero bueno…verguenza me da que la poca fauna que queda la quieran liquidar cuando el problema de que sus explotaciones no sean rentables…ni dos dedos de frente….
El Serengueti??
Que bonito es el campo para... pasear, relajarse, darse un baño de naturaleza... todo cambia cuando el trabajo del que vives tú y tu familia y en el que inviertes horas y mucho dinero queda arruinado por la mala gestión de la fauna silvestre... os animo a los defensores de "el campo es de todos" a intentar vivir de él...