El alcañizano Toñín Lizana ha puesto al Bajo Aragón a la vanguardia de las artes creadas desde la inteligencia artificial. Es el artífice de «Recuerdos de una IA», el proyecto en el que engloba tres trabajos: cuadros y artbook, una exposición en realidad virtual y un cortometraje.
Ha sido este último trabajo, «Kepler-186F», un corto de animación donde en apenas 2 minutos se muestra la evolución de la vida en el planeta que da nombre al audiovisual hasta la actualidad, el que ha conquistado Estados Unidos. Ha logrado ser el Mejor Cortometraje Animado de Ciencia Ficción en «The Indie for you film Festival - Online» en Los Angeles (California). De momento, ha sido seleccionado para el «Creative code visual art Festival - Online» de Nueva York, en el festival polaco «PatchLab Festival» de Cracovia y participará en Bolonia.
El cortometraje está disponible en Youtube, así como la exposición virtual que en este caso puede verse en Sansar. Es una plataforma de mundos virtuales en la que se ha creado una exposición que se puede visitar de forma gratuita a cualquier hora del día. El visitante podrá contemplar 40 obras y todos los vídeos que se han generado. Se puede visionar a través de visores de realidad virtual compatibles con Steam o en versión 2d de escritorio. «Durante la visita en Sansar puedes interactuar otros usuarios de todo el mundo igual que sucedería en una sala física», dijo Lizana reflexionando acerca de las oportunidades que ofrecen las tecnologías permitiendo una especie de don de la ubicuidad. «Dentro de esos mundos puedes ir a otros y crear eventos», añadió.
En cuanto al artbook recoge más de 80 obras, en su mayoría imágenes pero también textos y vídeos creados mediante inteligencia artificial. Al enfocar con un móvil a través de la app Arize las obras habilitadas para ello se muestran en realidad aumentada. Estas obras también están disponibles en el canal de Youtube «Recuerdos de una IA». El formato físico del libro además estará dispuesto para el préstamo en la biblioteca de Alcañiz.
Interpretación por algoritmos
Lizana, que impulsó durante años el VR Fest al frente de la ya desaparecida Asociación las Ranetas de Alcañiz, ha seguido trabajando en la inteligencia artificial en los ratos libres que le permite su trabajo de informático. «Siempre me ha gustado el arte y crearlo de esta manera, a través de algoritmos, es apasionante porque además avanza a una velocidad impresionante, es una investigación continua», dijo el alcañizano. De hecho, «los algoritmos que empleé hace cuatro meses ya se han quedado viejos, ya hay otros mucho más potentes con los que se escriben incluso libros… Es increíble», advirtió.
Para sus obras, Lizana alimentó a la inteligencia artificial con una serie de fotografías de temáticas variadas desde estampas del Bajo Aragón hasta las caras de Bélmez pasando por carátulas de videojuegos. «Se filtra lo que la IA ve y salen unos fotogramas que son los cuadros y pinturas. El texto también está creado así, e incluso hay alguna poesía que está creada así... por una máquina», concluyó.