Parece que el calor ha llegado para quedarse, al menos durante toda la jornada de este viernes. Los termómetros han alcanzado temperaturas de récord durante las primeras horas de la mañana con 37,2 grados en Alcañiz, segunda más alta en todo Aragón, seguida solo por detrás de Fraga. También en Calanda se vivió una noche tropical el jueves con mínimas de 20,2 grados o 20,1 en Andorra. Caspe e Híjar alcanzaron temperaturas muy altas y de hecho, en Alcañiz se vieron hasta termómetros que marcaban los 40 grados a las 12.00 del medio día.
Este fenómeno poco habitual para finales de mayo afecta especialmente a las zonas bajas y de media altitud del Bajo Aragón Histórico. La ola de calor se debe a una masa de aire cálido de origen sahariano, más potente y extensa que en años anteriores, que ha alcanzado la Península Ibérica y parte de Europa Occidental. «Estas masas cálidas suben de latitud con mayor frecuencia y afectan a ciudades y pueblos que antes no registraban temperaturas tan extremas en mayo», explica el meteorólogo Javier de Luna a los micrófonos de Radio La Comarca.
El meteorólogo también adelantó un alivio a corto plazo porque según las primeras previsiones, aunque durante el fin de semana seguirá haciendo calor, se empezará a notar un descenso gradual en algunas zonas. La semana que viene ya se esperan valores más normales para la época, rondando los 30 o 31 grados en el primer día de junio.
Las recomendaciones para estos días son evitar esfuerzos en las horas centrales del día, climatizar los hogares en la medida de lo posible y prestar atención a la previsión meteorológica, especialmente ante posibles tormentas en zonas de montaña.