El Comisionado de DGA para la lucha contra la despoblación apuesta por la coordinación, eficiencia y eficacia
¿Todavía estamos a tiempo de frenar la despoblación?
Sí, de lo contrario no asumiría el reto de este cargo y la confianza que Lambán depositó en mí es un reto apasionante. La respuesta es sí porque prácticas de éxito, en cuanto a fijar población se refiere, existen en municipios pequeños, como puede ser el proyecto de Apadrina Un Olivo de Oliete. Cuando las ayudas de las administraciones, los programas de emprendimiento van de la mano con los grupos de acción local o con los vecinos, en municipios pequeños, los que realmente sufren la despoblación, es posible que se produzcan iniciativas de éxito con fijación de población. Por eso la respuesta es sí, aunque seguramente hay que focalizar mejor las acciones que se realizan habitualmente.
Ha tenido la oportunidad de viajar por gran parte del territorio en estos meses que lleva en el cargo para comenzar a realizar esa radiografía del territorio. Imagino que le servirá para observar qué formulas funcionan y cuáles no en materia de despoblación.
No sería justo decir que todas las administraciones trabajan al cien por cien de forma ordenada y organizada, porque si no las cifras serían diferentes; pero también sería injusto decir que las administraciones tienen en el más completo abandono a los municipios. Son muchas las acciones y los presupuestos que inciden en el territorio. Hay muchos operadores y de lo que se trata de optimizar recursos y coordinar las acciones de todos.
Siempre hablo de cuatro espacios de debate: en el primero están el Gobierno de Aragón y las administraciones del territorio; el segundo es el Gobierno de España y su estrategia contra la despoblación; el tercero tiene que ver con las alianzas interregionales; y el cuarto, es la Unión Europea, con esa nueva programación de 2021-2027.
Son muchas las acciones y los presupuestos destinados en la lucha contra la despoblación. Sin embargo, el problema sigue presente y, en ocasiones, puede dar la impresión de que algunos fondos, como pueden ser algunas partidas del FITE, se acaban desperdiciando.
Quizás el FITE podría estar más dirigido a la lucha contra la despoblación o hacia los asentamientos más pequeños. Pero, sin duda, el FITE ha estado dirigido al mundo rural y hay ejemplos de grandes inversiones que se han relanzado gracias a él. Dinópolis, Galáctica o Motorland son los grandes ejemplos. Lo importante es que se ejecute de manera rápida y cada año esté ahí para desarrollar proyectos en el territorio. Ojalá pudiera servir para proyectos más concretos de desarrollo rural. Esto se podría conseguir si las administraciones pudiéramos conseguir más financiación. Por eso defendemos los criterios que Aragón exige en un futuro modelo de financiación autonómica: que se incorporen las variables del coste de los servicios básicos, la escasa densidad de población, la extensión territorial, la especial orografía del territorio… Esos costes deberían estar reflejados en los repartos generales de la riqueza, tanto en España como en la Unión Europea.
Cuando se presentó ante las Cortes como nuevo comisionado contra la despoblación habló sobre tres puntales para cumplir sus objetivos: «coordinación, eficiencia y eficacia». ¿Faltan buenos gestores o un organismo encargado de gestionar todos los fondos?
Hay quien plantea, desde la SSPA's, una agencia territorial específica de lucha contra la despoblación, y otros que plantean un instituto, propuesto desde la Serranía Celtibérica. Son dos planteamientos que surgen de turolenses y que son bien recibidos. Puede ser una fórmula, pero creo que las administraciones públicas tienen recursos y estructuras más que suficientes para llevar a cabo esa labor de coordinación. Lo que yo estoy intentando es que en todas las políticas sectoriales se incorpore la perspectiva de reto demográfico. De esta manera, conseguiremos que todas las leyes y estrategias tengan en cuenta la despoblación, porque no es lo mismo legislar para los pueblos pequeños que para las grandes ciudades.
Es prioritario que la despoblación sea un asunto de estado, pero las noticias que llegan desde España tampoco son muy positivas. ¿Es cierto que la nueva Comisionada Frente al Reto Demográfico, Isaura Leal, no ha encontrado nada respecto a la estrategia contra la despoblación que estaba preparando su antecesora, Edelmira Barreira?
Cuando estuvimos reunidos hace unos días, Isaura Leal me trasladó que no han encontrado ningún papel referido a una posible estrategia del gobierno anterior contra la despoblación. En cierto modo se veía venir, porque eran anuncios puntuales como cuando Mariano Rajoy vino a Teruel a presentar su plan de banda ancha 300x100. Vino a anunciar un plan de banda ancha, importantísimo por otra parte, cuando Aragón ya había comenzado una estrategia en esta línea. El Estado no puede poner en marcha un plan así, sin contar con las regiones o diputaciones que ya están trabajando en este campo.
Por lo que comenta, la postura de España para la despoblación es diferente con el cambio de gobierno…
He visto un cambio de postura incuestionable, pero todavía es pronto. Siempre tienes que acabar haciendo la prueba del algodón para ver los resultados. Hace menos de un mes que estuve reunido con Isaura Leal y nos transmitió muy buena voluntad de cara a configurar la estrategia contra la despoblación. Nos comentó que quiere hacer un primer planteamiento de la estrategia para octubre y para el año que viene una estrategia con un presupuesto reflejado.
También trabaja con la nueva Comisionada para elaborar una estrategia conjunta para convencer a la Unión Europea de que la despoblación esté presente en los próximos presupuestos.
Hace un mes estuvimos en Bruselas, me acompañó, entre otros, el presidente Lambán, y nos reunimos con varias eurodiputadas y también con la Comisaria de Desarrollo Rural, Corina Cretu. Nos comentan que en el nuevo planteamiento del reparto de los fondos estructurales no se incorporan las variables demográficas. Entonces, Corina Cretu nos plantea el hecho de que es importante ir a Europa de la mano del Gobierno de España para conseguir esos fondos específicos. Pelearemos juntos para lograrlo, será el Consejo Europeo el que tenga la última palabra.
Al inicio de la entrevista se refería a la «implicación de todos los vecinos» para lograr prácticas exitosas. En este sentido, los jóvenes cobran mucha importancia. ¿Cómo se les convence para que se queden o vuelvan a los pueblos?
No es cuestión de convencerles, sino de darles las posibilidades que necesitan. La responsabilidad de la administración debe ser convencerles a base de hechos y lo principal es la accesibilidad de los servicios básicos: educación, sanidad y servicios sociales. Luego están otro tipo de servicios como son las comunicaciones, tanto por carretera como las de las nuevas tecnologías, como la banda ancha. Yo soy un convencido de que se puede y de que se vive mejor en el pueblo. Por lo tanto, tenemos que contribuir a que haya acciones que redunden en generar puestos de trabajos y oportunidades, porque solo así conseguiremos que los jóvenes se queden o quieran volver para establecer nuevas empresas.
¿Sería viable modificar ciertas leyes para agilizar los trámites burocráticos o proponer beneficios fiscales, dirigidos a atraer nuevas empresas?
Desde luego que habría que planificar un sistema que flexibilice cualquier acción que pueda permitir emprender en el medio rural. Los elementos de control y fiscalización son necesarios, pero hasta el punto de que hagan abandonar una idea de emprendimiento por los trámites o renuncien a poner en marcha una idea... deberíamos de repensarlo. Se está tramitando una Ley de Emprendimiento y Trabajo Autónomo, incorpora acciones de lucha contra la despoblación y recoge algunos aspectos para flexibilizar las normativas exigibles a la hora de emprender. Es una idea que el Estado debe asumir también.
¿Qué objetivos se marca para el futuro, de aquí a que termine la legislatura?
No trabajo con ese límite de las elecciones, porque un reto como este va para largo. Mi reto es que la estrategia que estoy desarrollando, la radiografía que estoy realizando y que expondré a la vuelta del verano, pueda servir para el futuro. Ya sea conmigo en el puesto de comisionado o con un sustituto, lo importante es que se continúe con esta labor. Sobre todo, incidir en la mejora de la coordinación de todas las acciones que llevan a cabo desde las diferentes administraciones
Ver comentarios (1)
Interesantes las palabras del Sr. Allue, pero lamentablemente llevamos muchos muchos años si que nadie explique un plan concreto para solventar o paliar este problema
Las palabras eficiencia y eficacia son aplicables sólo tienen sentido si son aplicables a una planificación de proyectos concretos (y esto no existe)
Estamos a en fase donde los pueblos agonizan de manera alarmante
Los Planes Fite desgraciadamente no cumplen prácticamente ninguno de esos objetivos
Sería deseable pasar a hacer cosas y no a decir cosas, llevamos muchos muchos años hablando pero poco haciendo, a la vista de los datos de la aceleracion de despoblación en los últimos 10 años sin entrar en el análisis demográfico de edades, ya que nos pondríamos a llorar
Si las personas de los pueblos no levantamos la voz y despertamos de este letargo es dudoso que desde la administración Central autonómica nos tomen en serio (nuestros votos les importan muy poco)
Pero debemos luchar y hacer para que cambiar esta triste realidad.