Los exámenes de la Evau son siempre sinónimo de nervios y de curiosidad por el futuro que se acerca. Aunque en general los profesores suelen coincidir en que los resultados son buenos y las tasas de aprobados muy satisfactorias -este año del 100% en el Bajo Aragón y del 78,5% en Cuencas Mineras- hay alumnos que sobresalen y van más allá con resultados que rozan la perfección. En este 2024, las notas más altas del territorio han recaído en Iker Cortes (IES Mar de Aragón, Caspe), Blanca Miravete (IES Matarraña, Valderrobres), Ana Lecina (IES Pablo Serrano) y Marta Monserrate (IES Bajo Aragón, Alcañiz). Los cuatro jóvenes están entre los más de 200 que hicieron las pruebas en el centro de Alcañiz, cada uno ha vivido el curso de forma diferente y ahora se preparan para disfrutar de un merecido descanso antes del primer año de universidad.
Iker Cortés, 12,755 (Caspe): «Fue una sorpresa, sabía que tenía buenas notas pero no esperaba las mejores»
Iker ha superado las pruebas de la Evau con un 12,755, una nota muy alta que llega después de un año de mucho esfuerzo. "Cuando llegamos el primer día casi no estaba nervios, solo podía pensar en que no me creía que ya hubiera llegado el momento y estuviera haciendo selectividad", explica el joven, pero reconoce que los siguientes días si que estuvo algo más nervioso. "Lo peor es el momento previo a entrar, una vez estaba delante de mi examen lo importante era hacerlo bien", puntualiza.
Al igual que sus compañeros de Andorra y Valderrobres, Iker tuvo que venir con sus compañeros hasta Alcañiz como centro de examen. "El primer día vinimos con el autobús porque todos teníamos el mismo horario, pero los siguientes nos organizamos y nos traían en coches porque con las optativas era incompatible", explica el joven. Respecto a los exámenes en sí el más asequible para Iker fue el de Historia al llevar "todos los temas estudiados", sin embargo, Biología le resultó "un poco más complicado porque el examen no seguía el mismo patrón que en años anteriores". Cuando llegaron las notas Iker no estaba en casa y hasta la tarde no se enteró de los resultados, "mi madre ya me dijo que me habían ido muy bien e incluso me sorprendí porque me las esperaba algo peores", añade. Esa misma tarde también se entero de que sus resultados eran los mejores del IES Mar de Aragón, "mi padre vino del instituto y me lo comentó, fue una sorpresa, sabía que tenía buenas notas pero no sabía que eran las mejores».
El próximo curso Iker tiene la intención de estudiar Biotecnología en la Universidad de Zaragoza. "Tenia claro que quería estudiar algo relacionado con la Biología o la Química, no tenia claro qué exactamente y estudie para sacar la máxima nota. Ahora que tengo la nota Biotecnología me llama la atención y me he decantado por ella", cuenta. "Este año ha sido muy intenso porque ha sido más corto pero con mucho más contenido, todas las semanas teníamos exámenes", explica el joven que reconoce que la única clave es "el esfuerzo". "Yo se que es lo que se dice siempre pero, si has ido llevando el curso al día cuando llegan los exámenes solo te queda repasar", añade. Ahora los planes de verano del joven caspolino incluyen "salir mucho de fiesta y descansar".
Blanca Miravete, 12,503 (Valderrobres): "Lo más importante ha sido no dejar nada para el final e ir avanzando todos los días"
Blanca es de Valjunquera, estudia en el IES Matarraña de Valderrobres y su nota de la Evau es un 12,503, la mejor de todo el centro. Respecto a los nervios la tensión alcanzó su punto máximo antes del primer examen, "Siempre tienes el miedo de poder quedarte en blanco, pero en cuanto lo tienes delante ves que si has estudiado te lo sabes y que solo tienes que ir rellenando", explica la joven y reconoce que después del primero, estuvo "mucho más tranquila".
Blanca también tuvo que desplazarse hasta el centro para las pruebas. "No habíamos estado, pero sabíamos que era un centro muy grande, tuvimos la suerte de que nos acompañaron los profesores. Nos guiaron muy bien y no tuvimos problemas". En el curso en general, la joven reconoce que la presión se ha ido viviendo "a temporadas". "Las semanas se exámenes siempre eran peores, pero lo importante ha sido no dejar nada para el final e ir avanzando un poco cada día", añade y reconoce que al ser un año tan duro, también es muy importante "no desanimarse nunca". Después de un periodo de reflexión, Blanca ha optado por la Ingeniería Informática aunque todavía no tiene claro en que Universidad llevará a cabo sus estudios. "Seguramente sea en Barcelona en la Politécnica, pero sino iré a Zaragoza», explica la joven.
En su caso, al igual que muchos otros estudiantes Blanca descubrió las notas rodeada de amigas en mitad de su viaje de fin de exámenes a Salou. "Me avisaron mis amigas y fuimos a verlas juntas, fue una muy buena sorpresa porque no me esperaba que algunas fueran tan altas", comenta Blanca. Aun así no supo que era la nota más alta de su centro hasta que no la llamaron para participar en el reportaje de La COMARCA. "Sabía que tenía notas muy altas y que podría ser pero hasta que no me llamó mi profesor para preguntarme si quería salir en la entrevista no lo confirmé", recuerda la joven entre risas. Ahora , los planes de Blanca simplemente incluyen "salir por muchos pueblos y disfrutar".
Ana Lecina, 13,517 (Andorra): «Cuando vi las notas les dije a mis amigas que se prepararan para venir a verme a Sevilla»
Ana Lecina -mejor nota del IES Pablo Serrano con un 13,517- recuerda los primeros exámenes con muchos nervios. "Entré muy nerviosa al examen de Lengua, pero me salió muy bien y eso hizo que fuera muy tranquila al resto de exámenes". El viaje hasta a Alcañiz fue para Ana "lo peor de la Evau". "El primer día tuvimos que madrugar un montón para ir y el autobús fue un caos, éramos 50 personas gritando y repasando.
Estábamos muy nerviosos y nos dedicamos a hacer quinielas de lo que podía salir en el examen", explica la andorrana y reconoce que se sintieron un poco perdidos al llegar. Además, en su caso al cursar Filosofía y no Historia de España, varios compañeros y ellas pasaron desde el final del examen hasta por la tarde a la espera lo cual aumentó los nervios. "Estábamos dando vueltas por un pueblo que no era el nuestro y eso nos puso aun más nerviosa", detalla.
Ana tiene muy claro que es lo que quiere estudiar, en este caso un doble grado en Traducción e Interpretación y Relaciones Internacionales en Francés en la Universidad Pablo Olavide de Sevilla. Si su muy alta nota no es suficiente se decantará por las Relaciones Institucionales. "El doble grado en universidad pública solo está allí. Lo vi en cuarto de la ESO y podemos decir que me encapriché", cuenta entre risas. Las notas las vio como muchos otros en Salou, "yo estaba dormida y fueron mis amigas las que me despertaron para decirme que ya estaban las notas, tenía mucha tensión porque no sabría si sería suficientes para entrar al doble grado", explica la joven andorrana. "Cuando las vi me di cuenta que todas eran muy altas y sin calcular la final les dije: chicas, prepararos porque vais a tener que venir a verme a Sevilla», añade entre risas. No fue hasta el día siguiente cuando supo que su nota era la más alta. "Seguíamos en Salou y volvimos a salir de fiesta pero con el lio de las notas habíamos dormido poco y teníamos sueño acumulado. Me desperté a las 15.50 y me encontré con un motón de mensajes de mis padres, primero pensé que había pasado algo pero cuando los leí me encontré con la sorpresa. Me hizo mucha ilusión porque es la prueba de que el esfuerzo ha valido la pena", relata Ana.
Reconoce que ha tenido "un año muy duro". "Mis padres y mis amigos tenían que insistirme para que saliera a tomarme un café aunque sea». La joven reconoce que la presión que puede suponer una nota de corte alta determina mucho como se vive segundo de bachillerato. "Yo sabía que quería el doble grado y tenía que esforzarme mucho". En este sentido la joven reconoce que normalmente le gusta "salir mucho de casa y pasar tiempo con amigos", pero este año ha tenido que "sacrificarse". Aun así reconoce que aunque ha priorizado los estudios también ha terminado necesitando "momentos de respiro».
Respecto a los planes del verano Ana asegura que tanto ella como sus amigos están deseando que llegue "la fiesta de los Kintos". "Ya tenemos la charanga contratada y estamos contando los días", explica. En su caso la programación estival se completará con las fiestas de la Vaquilla en Teruel y las fiestas patronales de Andorra, "mis amigas van a ser Reinas y tengo muchas ganas", concluye.
Marta Monserrate, 13,484 (Alcañiz): "Hasta que no volvía a mi casa no fui consciente de que había sacado muy buenas notas"
En el caso de Marta -mejor nota del IES Bajo Aragón con un 13,484- el hecho de hacer los exámenes en una clase de su propio centro hizo "que una parte de los nervios desapareciera". Aun así y como pasa a casi todos los alumnos recuerda el primer examen, el de lengua, como el que más agitación le ocasionó. "Al final era algo nuevo, nos tenían que explicar como poner los datos, las etiquetas y era un poco extraño, no era como los globales que había hecho", explica la joven, pero reconoce que el resto de días "todo se fue calmando".
Respecto al curso en general, la joven asegura que su objetivo ha sido durante los últimos meses ha sido "dar lo mejor de mi misma y no competir con nadie". "He querido a hacerlo todo lo mejor que he podido y la verdad es que, después de estos meses el trabajo ha tenido esta recompensa y estoy muy contenta", comenta la alcañizana.
Marta vio las notas, como muchos otros, en Salou. "Las subieron un poco antes de lo que nos habían dicho y me tuvieron que despertar mis amigas, aunque las vi en ese momento, no fui muy consciente hasta que llegué a Alcañiz de he sacado muy buenas notas», cuenta. La joven reconoce que no se esperaba unas notas tan altas, "me sorprendí mucho cuando fui preguntándole a la gente y todo el mundo tenía un poco menos que yo", añade. El próximo curos la joven quiere estudiar Biotecnología en Zaragoza, una decisión que tomó a principio de curso. "Nunca lo había tenido muy claro pero a principio de curso empecé a interesarme por esta rama y ahora que se que tengo la nota y que puedo entrar es lo que quiero", explica. Respecto al verano la joven comenta que de momento no tiene nada pensado más allá de disfrutar, "El viaje a Salou fue ya la oportunidad de descansar y estar con mis amigos», cuenta entre risas.
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Siendo hija de un profesor siempre es mas facil
¡Enhorabuena! ¡Habrá muchos codos detrás de esas notas!
¡A seguir así!