Álvaro Molinos, el preparador físico castelserano que lleva a la selección china sub-20 de fútbol femenino al mundial ocho años después

FOTOGALERÍA. El profesional ha trabajado con más de 200 jugadores de fútbol y ha formado parte de clubes que han disputado competiciones europeas como el HJK Helsinki o el Eintrach de Frankfurt
Publicado por Saúl Valero el 21 de abril de 2026

El pueblo de Castelserás continúa traspasando fronteras de la mano de Álvaro Molinos, actual preparador físico y nutricionista de la selección femenina sub-20 de China. A lo largo de su carrera ha apoyado a más de 200 jugadores y jugadoras de fútbol, y ha conseguido que más de 30 de ellos puedan competir con la selección de su país. Entre ellos, las jugadoras sub-20 de China, clasificadas recientemente al mundial tras ocho años sin tener presencia en la competición.

Un regreso muy esperado

Molinos ha sido partícipe de una gesta que comenzó con la clasificación de China como primera en la fase de grupos de la Copa Asia. Más adelante, el gigante asiático avanzó hasta cuartos de final, donde venció por 3-0 a Uzbekistán, el último escollo para conseguir un billete al mundial femenino sub-20. En semifinales, China perdió 0-2 ante Japón, pero eso no quita que sea uno de los cuatro equipos asiáticos presentes en el Campeonato del Mundo que se celebrará en septiembre en Polonia.

«Nuestro primer objetivo era clasificar al mundial y si no lo alcanzaba mi contrato se terminaba ahí», afirma rotundamente Molinos. China llevaba ocho años sin participar en la cita futbolera, y debido al gran poder económico y político que tiene a nivel internacional, hubiera sido un duro golpe quedarse a las puertas una vez más. El preparador castelserano está satisfecho por la clasificación, pero no esconde que debido al gran trabajo realizado, esperaba algo más.

Álvaro Molinos celebra junto a la selección china femnina su-20 su clasificación al mundial de 2026 / A.M.

Mucho trabajo por hacer en China

Molinos tiene mucho tiempo para trabajar con la selección china, ya que está presente en entrenos que pueden durar incluso dos meses, a diferencia de otras selecciones en las que se trabaja durante una o dos semanas. «Cuando estás más de un mes preparando a los jugadores tienes tiempo para trabajar con ellos de forma individual y desarrollarlos físicamente», explica. Molinos ejecuta la preparación física por posiciones y también se encarga de la nutrición: «Llevamos a cabo muchas tareas, es muy importante el tema de la suplementación, la activación, la recuperación y la rehabilitación».

Álvaro Molinos prepara un entreno durante la Copa Asia con la selección china / A.M.

Molinos destaca que el problema que tiene China es que pretende conseguir objetivos a corto plazo y cuando algo no funciona, se cambia enseguida. «Muchas veces las academias no trabajan a la vez en base a un modelo de juego o entrenamiento, sino que actúan por libre, lo que supone que muchas jugadoras sean entrenadas de forma muy distinta o directamente mal entrenadas», argumenta. Según Molinos, «hay jugadoras sub 20 que a la edad de 18 o 19 años ya deberían tener una muy buena base, que chicas de 13 o 14 años en Europa ya han desarrollado». 

De Castelserás para el mundo

Lleva dieciséis años trabajando como preparador físico de fútbol, a pesar de que su idea principal cuando se introdujo en esta profesión era la de ser preparador de ciclistas. Gracias a una beca pudo marcharse en 2009 a Alemania para cumplir el sueño de ser preparador físico; y allí estuvo trabajando durante once años en diferentes equipos como el Eintracht de Frankfurt o el TSG Hoffenheim.

Después de que estallara la pandemia del COVID-19 en 2020, Molinos se trasladó a Finlandia para convertirse en el preparador físico del club más laureado del país, el HJK Helsinki. Más adelante, dejó a un lado los equipos de fútbol y no pasó por alto la oportunidad de trabajar en la selección finlandesa femenina sub-23.

Después de tres años en el país escandivo, en 2023 fichó por la selección absoluta de Corea del Sur. «Fue un proyecto muy rápido y corto, y una vez finalicé el contrato con el que era por entonces mi entrenador, me dio la posibilidad de volver a trabajar con él en China para la próxima temporada», explica Molinos.

Hace más de un mes, Molinos publicó el primer volumen de su libro: Preparación física y rendimiento en el fútbol moderno. «Llevo casi quince años escribiendo y terminé de redactar hace un año y medio un total de 900 páginas, que las voy a dividir en tres libros diferentes», afirma. En unas semanas se publicará el segundo volumen y a final de verano se publicará el tercero, con lo que se completará su obra prima.

Molinos, un nómada del fútbol

La mitad del año se encuentra trabajando en China y durante las pausas competitivas regresa a su tierra natal, Castelserás. Desde su pueblo monitoriza a los jugadores a través de GPS y diferentes medidores. «Suelo estar en contacto con los clubes y con las jugadoras de forma online, además de que trabajo con mis jugadores y ciclistas a través de Internet», expresa. 

Siempre que termina una concentración, Molinos vuelve a casa para reunirse con su familia, su mujer y su hija. «Echo mucho de menos estar en España y sé que esta aventura no va a ser muy larga, tiene fecha de caducidad, por lo que también busco aprovecharla lo máximo posible», confiesa. A pesar de haber estado muchos años viajando, Molinos desea estar un poco más cerca de su familia y no descarta ningún proyecto: «El fútbol te lleva a estar en muchos países, y a veces te llama una selección o un equipo que no te esperas, pero tampoco necesito para mi experiencia o currículum un gran proyecto porque ya he estado en clubes de primeras divisiones jugando la Champions League».