La residencia municipal Los Jardines de la Villa Minera va a actualizar sus cuotas para adaptarlas al apoyo que necesiten sus usuarios. De esta forma, ahora pasan de dos (válidos o asistidos) a cuatro niveles siguiendo el índice de Barthel, la escala utilizada en geriatría para evaluar el grado de dependencia. Los que necesiten menos ayuda, enmarcados en el rango Ligero, pagarán entre 1.041 euros por una habitación doble a 1.139€ por una individual. Los siguientes rangos de forma gradual son Moderado (de 1.266 a 1.331 euros), Grave (1.466 a 1.607€) y Severo (1.817 a 1.999€).
No es el único cambio. En el pleno municipal del pasado lunes se aprobó por unanimidad la modificación del Reglamento de funcionamiento de la Residencia, que también contempla una delimitación de horarios y espacios para las distintas actividades a fin de una mayor organización del servicio, su personal y los usuarios. En la práctica significa que se limitan las visitas de los familiares a determinadas zonas para preservar la intimidad de los usuarios.
Por ejemplo, el comedor, al tratarse de una zona de trabajo en la que pueden haber residentes que, por su estado, requieren de cuidados especiales que no tienen por qué estar expuestos a la vista de otras personas.
Por el contrario, otras zonas van a tener mayor alternancia de horas como son los espacios sociales. También la enfermería para que los allegados puedan pasar más tiempo en esta estancia en momentos complicados para los residentes tal y como explica Héctor López, concejal de Acción Social y Salud del Ayuntamiento de Andorra.
Sigue cerrada la ampliación
Estos cambios afectarán a los 31 usuarios de la residencia municipal, que se encuentra a la espera del informe de apertura provisional por parte del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) para poner en marcha la ampliación, que permitirá incorporar 21 nuevas plazas. Desde el Ayuntamiento reclaman la llegada cuanto antes del documento, ya que cuentan con 120 personas en lista de espera.
Según López, la obra terminó en agosto de 2023 y entonces el Consistorio comunicó la finalización del proyecto a los organismos competentes y solicitó la correspondiente autorización para su apertura. Sin embargo, meses después, la inspección necesaria para obtener el visto bueno seguía sin realizarse.
Ante esta situación, en febrero de 2024 el alcalde, Rafael Guía, mantuvo una reunión con responsables del IASS para reclamar una inspección que permitiera agilizar la puesta en funcionamiento de las nuevas plazas que se llevó a cabo finalmente en abril de 2024, aunque el informe resultante no llegó hasta finales de junio.
En el documento se exigía la realización de diversas modificaciones con un coste aproximado de 100.000 euros. La ejecución se vio retrasada por las dificultades para adjudicar las obras, ya que las dos primeras licitaciones quedaron desiertas. No fue hasta una tercera convocatoria cuando se logró contratar los trabajos y comenzar las mejoras requeridas.
Una vez finalizadas las nuevas actuaciones, en marzo de 2026 tuvo lugar una segunda inspección para verificar el cumplimiento de las exigencias planteadas por el IASS. Según explica el concejal, durante esta visita se comunicó verbalmente la necesidad de acometer nuevas modificaciones en un plazo de seis meses, aunque al mismo tiempo se indicó que la ampliación podría recibir una autorización provisional para iniciar su actividad que es la que ahora reclama el Consistorio.
Plan económico-financiero
En el pleno también se aprobó por unanimidad el plan económico-financiero 2026-2027. El alcalde explicó que se incumple la estabilidad presupuestaria de la liquidación del pasado año por haberse utilizado remanente de tesorería tras realizarse modificaciones que crédito. Al tratarse de un incumplimiento por causas coyunturales y no estructurales, se conseguirá cumplir con la estabilidad presupuestaria y la regla de gasto al finalizar el año 2027. Guía también apuntó que el Ayuntamiento no tiene deuda y «cuenta con un remanente de tesorería de 6.965.017 euros y una liquidación positiva de cerca de 1.000.000 de euros».
También se aprobó declarar desierto el procedimiento de adjudicación del contrato de obras de construcción del pabellón por falta de ofertas.
En el apartado de ruegos y preguntas el concejal de Izquierda Unida, Raul Romero reclamó que en los próximos años se abra la piscina de verano para principios de junio. El alcalde apuntó que actualmente «la brigada municipal está trabajando en el vaso» pero en el caso de poderse abrir antes del día 20 se avisará.
Un vecino solicitó que se arregle el campo de petanca del Hogar de personas mayores, ya que en febrero del 2025 se aprobó en junta de gobierno. También preguntó por las competencias de la empresa de gestión del agua en cuanto a sustitución de tuberías y reparaciones que presentan problemas, a lo que el alcalde respondió que por contrato la empresa solo tiene la obligación de realizar reparaciones y no la sustitución de la tubería.