Andorra-Sierra de Arcos aprueba su traslado a la casa Alcaine

El cambio de sede de la Comarca comenzará a partir de enero. Se rehabilitó en 2010 y costó 1 millón de euros
Publicado por María Quílez el 19 de abril de 2019

El cambio de sede de la Comarca comenzará a partir de enero. Se rehabilitó en 2010 y costó 1 millón de euros

 

La Comarca Andorra-Sierra de Arcos ha aprobado en pleno el traslado definitivo de su sede a la casa Alcaine, en pleno centro de la Villa Minera. Todos los grupos -a excepción de CHA, que se abstuvo-, apoyaron el cambio al entender que «es lo único que podemos hacer para no dejar en desuso el edificio, que además se está deteriorando», dijo el presidente de la institución comarcal, Antonio Donoso. Recalcó que el deseo de los consejeros no era el de cambiarse pero que lo han hecho «por responsabilidad».

 

El edificio, que data del siglo XVII, terminó de rehabilitarse en 2010 y todavía no se ha estrenado pese a que, para su remodelación, el Gobierno de Aragón invirtiese más de un millón de euros a través del departamento Administración Local y Política Territorial.

 

La comarca compró el inmueble en 2006 por 126.000 euros. Además, en los últimos meses el edificio ha sufrido actos vandálicos. Hay ventanas rotas y varias pintadas en el porche que da acceso al inmueble desde la plaza de la iglesia.

 

La institución comarca tiene previsto cerrar el año en la actual sede situada en el paseo de las Minas, en las antiguas oficinas de Endesa que ahora son propiedad del Ayuntamiento. Se comenzará el traslado a partir de enero.

 

Polémico traslado

Hace unos meses, la Oficina Comarcal Agroalimentaria (OCA) y el INAEM solicitaron ubicarse en la casa Alcaine, una idea que la institución acogió con agrado. Así, el pleno comarcal aprobó ceder la planta baja y la primera planta a estas entidades pero, ante el recurso de un vecino particular, el Gobierno de Aragón denegó la cesión.

 

Una segunda sesión plenaria dio el visto bueno a realizar una «desafectación» de esas dos plantas, una fórmula mediante la cual los espacios pasan de considerarse bienes de Dominio Público a bienes Patrimoniales. Sin embargo, un segundo recurso del mismo vecino volvió a poner en duda la conveniencia de llevar a cabo esta acción. DGA terminó por aconsejar a la Comarca el traslado.

 

«Nos han dicho en DGA que si el vecino quiere, seguirá paralizando el proceso por lo que nos recomiendan que no hagamos la desafección», lamentó Donoso.

 

Una vez resuelto el asunto habrá que estudiar que ocurre con la actual sede que, al abandonarla, quedará vacía. El Ayuntamiento de Andorra buscará un nuevo uso para el edificio o terminará por cerrarlo.