Andrés Altaba, natural de Castelserás, firma la pole más inesperada de la Indy 500 con un equipo ‘rookie’

El mecánico bajoaragonés forma parte de la escudería italiana Prema Racing, debutante en la competición estadounidense
Publicado por Sara Cubero el 26 de mayo de 2025

Indianápolis vivió una de las jornadas más sorprendentes de su historia reciente con la clasificación para la Indy 500, donde un equipo novato, con un piloto sin experiencia en óvalos y un coche montado en apenas una semana, logró hacerse con la pole position. Entre los protagonistas de este logro está Andrés Altaba, mecánico de Castelserás, que forma parte de la escudería italiana Prema Racing, debutante esta temporada en la competición estadounidense.

«Es difícil de explicar porque ni nosotros mismos sabemos cómo lo hemos conseguido», confiesa con la emoción aún presente. La clasificación, que se extiende durante varios días, selecciona a 33 de los 34 coches inscritos para la carrera. «Teníamos claro que uno se quedaría fuera y todo apuntaba a que sería el nuestro», recuerda. Pero el desenlace fue muy distinto: el coche número 33 no solo se clasificó, sino que acabó firmando la vuelta más rápida y saldrá primero en la parrilla en la carrera de este domingo. «Con un equipo ‘rookie’ y un piloto ‘rookie’ conseguimos la pole. Es la carrera más difícil del mundo».

La trayectoria de Altaba en el motorsport comenzó en la escuela Monlau, en Barcelona, y lo ha llevado por todo el mundo. «Llevo nueve años fuera de casa, he vivido en Suiza, Inglaterra y Chicago, siempre vinculado a las carreras», explica. Tras su paso por Delcoin Racing, este 2024 aceptó el reto de sumarse a Prema, escudería que lo ha ganado todo en Fórmula 2 y Fórmula 3, y que ahora da el salto a la IndyCar. «Llevamos trabajando sin descanso desde enero. El coche lo terminamos en solo una semana. Esto ha sido un subidón de autoestima».

Este año, además, marca un punto de inflexión en la competición por la incorporación del sistema híbrido en los monoplazas. «Ha cambiado el balance del coche y eso ha igualado mucho las cosas. Nosotros partíamos de cero, pero otros equipos han tenido que readaptarse», comenta. También pone en valor la actitud del piloto. «Ha sido muy valiente. Conducir a fondo cuatro vueltas, a casi 390 kilómetros por hora, sin margen de error… es algo que muy pocos pueden hacer».

A pesar del éxito en la clasificación, el equipo mantiene la cautela de cara a la carrera que empezaba este domingo ya más tarde a causa de la lluvia. «No esperamos ganar. La carrera es imprevisible, puede pasar de todo: estrategia, pitstops, banderas amarillas… demasiados factores», señala. Aun así, lo conseguido ya es un hito: es la primera vez que un equipo, un coche y un piloto novatos logran la pole en Indianápolis. «Nadie se lo cree. Todos los equipos se han acercado a felicitarnos».

Altaba no olvida de dónde viene. «Mis padres y mi tío Juan Luis son los responsables de esta pasión. Desde pequeño me llevaban al circuito de Alcañiz y a Motorland. Eso me marcó». También fue comisario en Motorland durante años, una experiencia que reforzó su vocación por el mundo del motor.