El director general de Gestión Forestal de DGA, Ángel Berzosa, destaca que la colaboración ciudadana es cada vez más importante
¿Cuál es la situación del monte? ¿Debemos extremar aún más las precauciones por la sequía?
Nos encontramos en una fase de máxima activación, todas las prevenciones son pocas. Pedimos a los ciudadanos máxima precaución. Evidentemente, no vamos a evitar todos los incendios pero sí mitigarlos todo lo posible. El año pasado fue una de las mejores campañas.
¿Ha cambiado el dispositivo de información?
En lo esencial no pero sí su nomenclatura con la entrada del Nivel de Alerta de Peligro de Incendios Forestales en Aragón. Ha pasado de tener un rojo plus para los días de máxima precaución y riesgo a tener colores verde, amarillo, naranja y rojo (el equivalente).
¿Cuál es el dispositivo de prevención?
Planificamos un dispositivo para todo Aragón en tres fases: baja, media o alta estibación. Durante los 12 meses del año todas las cuadrillas helitransportadas están activas. También contamos con puestos fijos de autobombas y cuadrillas terrestres que están preparadas y activas a partir de la media estibación. En DGA tenemos unos 400 técnicos que se encargan de la planificación, gestión, ejecución y dirección.
¿Qué hace a 2019 diferente y por qué el año pasado hubo tan pocos incendios?
Para que fuera excelente todo influyó. Desde las temperaturas a la pluviometría y la buena planificación desde el departamento. En esta legislatura hemos aumentado un 83,7% el presupuesto y consolidado un periodo de contratación importante además de que la colaboración ciudadana es cada vez más importante, la población está más sensibilizada.
¿Qué trabajo se realiza en los meses previos?
Durante el año lo que hacemos es preparar las zonas de seguridad. Nos permiten, primero, la seguridad del operativo y, segundo, defender mejor los terrenos en los que prevemos que puede producirse un gran incendio. Para ello hemos terminado este año con la planificación de siete planes contra incendios forestales que abarcan un millón de hectáreas en todo Aragón.
¿Cómo evoluciona la campaña este año?
Seguimos estando por debajo de la media desde 2001 aunque ya hemos tenido algún incidente reseñable. Del 1 de enero al 31 de mayo se contabilizaron 156 hectáreas quemadas y, de ellas, 35 arboladas. Seguimos estando en una situación bastante buena aunque a tener en cuenta que en la zona del Valle Medio del Ebro, Bajo Ebro, Matarraña y parte del Sobrarbe nos encontramos a consecuencia de la sequía en una situación de muchos materiales finos disponibles por lo que podemos sufrir algún incidente serio.