El IAM y la Ribera Alta del Ebro llevarán a cabo un proyecto piloto de acción contra las conductas violentas sobre mujeres
El Gobierno de Aragón se comprometerá con el medio rural para erradicar la violencia de género. Al menos eso es lo que se desprende después de que el Consejo de Gobierno haya aprobado la creación de un convenio entre el Instituto Aragonés de la Mujer (IAM) y la Comarca Ribera Alta del Ebro, con el que se gestionará un proyecto piloto de intervención en las conductas violentas sobre mujeres e hijos víctimas de violencia machista. Aunque se trata de una primera iniciativa, si las conclusiones fueran positivas muy probablemente la medida se expandirá a otras comarcas aragonesas.
La finalidad de este recurso es implantar dos programas específicos. El primero consiste en ofrecer formación específica a los colectivos que trabajan con mujeres víctimas de la violencia machista y sus hijos e hijas. El segundo es un recurso psicoeducativo centrado en hombres con problemas de control de conducta. El objetivo de ambos programas es prevenir nuevos casos de violencia machista, analizar los ya ocurridos en profundidad e intervenir para atajar el problema concreto.
Cabe destacar que estas actividades vendrán derivadas de un programa para la prevención de conductas machistas. Además, se fomentará la sensibilización en materia de igualdad de género, así como la intervención con aquellas personas que estén relacionadas con conductas de maltrato.
Compromisos de ambas partes
La firma de este convenio de colaboración lleva implícita una serie de compromisos para ambas partes, que podrían ser similares en caso de que el programa se repitiera en el futuro en otras comarcas. La Comarca Ribera Alta del Ebro se compromete a la gestión integral del programa, así como a realizar planes de formación y sensibilización especializada para colectivos en materia de igualdad y lucha contra la violencia (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Servicios Sociales Comarcales, Educación, Salud, trabajadores públicos de ayuntamientos, etc.). De este modo, se busca sensibilizar a todos los agentes sociales y colectivos profesionales directamente implicados en la lucha contra la violencia de género, en la intervención, etc.
Asimismo, la Comarca Ribera Alta del Ebro establecerá herramientas para la intervención directa con el hombre con problemas de control de conducta, algo que realizará en coordinación con el Servicio Espacio del IAM. También facilitará todo tipo de información que se le requiera desde el IAM; deberá contar con una persona profesional licenciada o graduada en Psicología o en Trabajo Social con formación o experiencia acreditada en materia de violencia contra la mujer; proveerá los locales y todos los medios materiales necesarios para que el desarrollo del servicio sea el adecuado; mantendrá la confidencialidad, protección de datos personales y la seguridad de la información de las personas implicadas; y nombrará a una persona responsable de la organización y coordinación de las actuaciones relativas a mujer que se desarrollen en la Comarca.
Por su parte, el Instituto Aragonés de la Mujer dará su apoyo en materia económica ya que se compromete a aportar 10.333 euros para el desarrollo de este convenio, así como a realizar el seguimiento y la supervisión de las actividades derivadas de los programas que componen el proyecto.
Cabe destacar que para el control y seguimiento del convenio se constituirá una Comisión de la que formarán parte dos representantes del IAM y otros dos de la Comarca Ribera Alta del Ebro.
Una lucha primordial
La prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres se ha convertido en uno de los principales objetivos de los gobiernos, ya sea a nivel estatal, autonómico, provincial o comarcal. Tanto desde el IAM como desde la comarca donde se desarrollará el proyecto piloto ven «necesaria» la colaboración conjunta, que permita coordinar las actuaciones dirigidas a la prevención, sensibilización, análisis e intervención en las conductas violentas contra mujeres.
El IAM considera «ineludible» la puesta en marcha de este tipo de programas (que podrían darse en más comarcas), ya que permiten la formación y perfeccionamiento de las habilidades de los profesionales, además de que intentan atajar la raíz del problema debido a la intervención con hombres con problemas de control de conducta.