La dirección general de Salud Pública Gobierno de Aragón ha activado el plan de actuaciones preventivas por los efectos de las altas temperaturas sobre la salud. El plan desarrolla este año una importante novedad y es que se inicia la zonificación por regiones isoclimáticas como unidades de control y seguimiento y no solo por provincias. Aunque el plan en Aragón ya ha comenzado desde este 6 de mayo y en todo el país arranca el 15 de mayo, las alertas por regiones isoclimáticas comenzarán el 3 de junio a la vez en todo el país. Se ha pospuesto hasta esa fecha para disponer de un sistema unificado de comunicación de las alertas.
Aragón ha quedado dividida en 9 zonas isoclimáticas, de un total en España de 182. Estas zonas están predefinidas por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y consisten en áreas territoriales uniformes en cuanto a patrones diarios de temperatura. Cada una de las zonas tiene asignada una temperatura a partir de la que se activa el estado de alerta. En el caso del Bajo Aragón Histórico, casi todas sus comarcas entran dentro del Bajo Aragón de Teruel con 35,7ºC como temperatura máxima. Son excepción el Maestrazgo, que conforma junto a Gúdar su propia zona (31,2 ºC de temperatura límite) y el Bajo Aragón-Caspe que se enmarca dentro de la Ribera del Ebro de Zaragoza (37ºC de límite).
El objetivo de esta medida es que las alertas sean más efectivas y se traduzca en una reducción de la mortalidad atribuible a las olas de calor. Esta nueva metodología coexistirá esta temporada de cualquier forma con la zonificación por provincias, como se venía realizando hasta ahora. En el verano pasado, el Ministerio de Sanidad notificó a Aragón 111 alertas previstas (estimación de que se supere el umbral de temperatura durante tres días seguidos) y hubo 66 alertas observadas.
La directora general de Salud Pública del Gobierno aragonés, Nuria Gayán, explica que "las alertas por temperaturas extremas van a tener mucha más precisión con la división por zonas isoclimáticas, ya que antes se utilizaba la previsión de temperaturas máximas de la capital de provincia y ahora se tomará el dato de cada una esas zonas". "Aragón -añade- es un territorio muy extenso y la situación de cada provincia es muy distinta en su propia área como podemos ver en el Pirineo respecto a la capital oscense o en el Bajo Aragón respecto a Teruel, por poner algunos ejemplos".
Este tipo de planes de prevención de altas temperaturas se han puesto en marcha desde 2004, tras la ola de calor de 2003 que causó en España 6.595 muertes atribuibles al calor y 141 muertes por golpe de calor.
Balance de 2023
En Aragón, entre el 1 de junio y el 15 de septiembre del año 2023 se habían estimado 4.151 fallecimientos y se registraron 4.045, siendo 147 de ellos atribuibles a altas temperaturas. Estos fallecimientos ocurrieron sobre todo en la semana 34, con 66 fallecimientos, y en la semana 35, con 27 defunciones. Estas semanas corresponden a finales del mes de agosto. Casi el 100% de las muertes atribuidas a altas temperaturas han ocurrido en mayores de 65 años y de ellas, el 77,5% fueron en mayores de 85 años. Solo dos de esas 147 muertes atribuibles al calor no llegaba a los 65 años.
Con respecto a fallecimientos por golpe de calor, aún están en estudio todos los casos de 2023, pero sí que se han identificado ya seis fallecidos por golpe de calor. El resto son casos vulnerables por otros procesos de salud y que vieron agravado su estado hasta el fallecimiento como consecuencia del exceso de calor registrado a lo largo de varias jornadas.
Este dato muestra que las personas mayores son vulnerables a las altas temperaturas sobre todo cuando se encadenan varios días seguidos en los que se supera el umbral de máximas o de mínimas nocturnas. Se considera muertes atribuibles al calor cuando hay un exceso de mortalidad respecto a lo que sería esperable, según la serie histórica, habitualmente por agravamiento de otras patologías previas. Muertes por calor son aquellas producidas por golpe de calor, que es cuando la temperatura del cuerpo alcanza los 40º, como consecuencia de la exposición prolongada o de esfuerzo físico en altas temperaturas.
Las alertas se dan a conocer a todas las instituciones que puedan ayudar a prevenir efectos nocivos en los más vulnerables. Por ello, se avisa a residencias de ancianos, a centros sanitarios, servicios sociales, pero también a los servicios de prevención de riesgos laborales de las empresas. Desde la dirección general de Función Pública también se ha elaborado un plan de prevención por altas temperaturas para el personal del Gobierno de Aragón, que en próximas fechas se publicará en el BOA.
Otra de las novedades que se plantea para las próximas campañas es ampliar el periodo de vigilancia de estos planes durante todo el año. Desde la Dirección General de Salud Pública de Aragón se está trabajando con el Ministerio de Sanidad para unificar la metodología con el plan del frío y ampliar el período de vigilancia a todo el año.
Los principales consejos a seguir para proteger nuestra salud de las altas temperaturas son: mantener una buena hidratación, evitar la exposición al exterior en las horas centrales del día, refrescarse y buscar refugio en lugares climatizados, utilizar ropa ligera, comidas ligeras y prestar especial atención a las personas vulnerables.
Ver comentarios (1)
Sólo cuando la sociedad está llena de idiotas y analfabetos que nosotros mismos hemos creado, es necesaria la existencia de medidas absurdas, costosas y sin sentido, como decirle a alguien que en verano hace calor, que el sol quema y que cuando tienes sed tienes que beber. vamos, como si todos fuésemos discapacitado intelectuales en grado avanzado.
Pa mear y no echar gota, decía el refrán.